フィルター条件
ステータスを更新中
全て進行中完了
並べ替え
全て人気のあるおすすめ評価更新
Adiós Matrimonio Falso: Soy la Donna del Submundo

Adiós Matrimonio Falso: Soy la Donna del Submundo

Una vez que quedé embarazada, fui aclamada como la mujer más preciosa del submundo. Mi esposo, el nuevo Don de la familia Jenkins, cerró toda una ala de un hospital privado para mis chequeos, mientras que mi padre, el Don de los Collins, convocó a todos los chefs con estrellas Michelin de Nueva York a la mansión, solo para que yo pudiera elegir cualquier cosa que se me antojara. El bebé que llevaba en mi vientre estaba destinado a ser el único heredero de las dos familias de la mafia más poderosas. Pero el día en que debíamos firmar los documentos que aseguraban la herencia de mi hijo, ambos desaparecieron. —Surgió un asunto familiar urgente —dijo mi esposo, Vincent, besando mi frente—. Podemos finalizar la herencia del niño cuando regresemos. No hay prisa. Poco después de que se marcharan, recibí un enlace a una transmisión en vivo anónima. La voz de mi padre se escuchaba en el video, más fría de lo que jamás la había sentido. —Estás diciendo que tu contrato de matrimonio con Evangeline nunca fue válido. ¿Eso no convierte al niño en un bastardo? Vincent, relajado en un club, sopló un anillo de humo. Acurrucada en sus brazos estaba mi media hermana, Sarah. —Evangeline siempre ha tenido todo el amor y el afecto. A su hijo no le faltará nada —respondió Vincent—. Sarah ha sido burlada por su estatus durante años. Tengo que hacer las cosas bien para ella, darle a nuestro hijo un nombre legítimo. En ese momento, mi corazón se paralizó y apenas podía respirar. Entonces mi teléfono vibró de nuevo. Era un mensaje de texto: [Bienvenida a casa a la familia Gallo, mi reina.] [Solo di la palabra, y el niño que llevas llevará el apellido Gallo y se convertirá en el heredero más poderoso del submundo estadounidense.]
読む
本棚に追加
Depois de um Casamento de Mentira, Tornei-me a Donna do Rei do Submundo

Depois de um Casamento de Mentira, Tornei-me a Donna do Rei do Submundo

Assim que engravidei, fui aclamada como a mulher mais preciosa do submundo. Meu marido, o novo Don da família Jenkins, fechou uma ala inteira de um hospital particular para meus exames, enquanto meu pai, o Don dos Collins, convocou todos os chefs com estrelas Michelin de Nova York para a mansão, apenas para que eu pudesse escolher o que desejasse comer. O bebê que eu carregava estava destinado a ser o único herdeiro das duas mais poderosas famílias mafiosas. Mas no dia em que iríamos assinar os papéis garantindo a herança do meu filho, os dois desapareceram. — Surgiu um assunto familiar urgente. — Disse meu marido, Vincent, beijando minha testa. — Podemos finalizar a herança da criança quando voltarmos. Não há pressa. Pouco depois que eles partiram, recebi um link para uma transmissão ao vivo anônima. A voz do meu pai veio do vídeo, mais fria do que eu jamais tinha ouvido. — Você está dizendo que seu contrato de casamento com Evangeline nunca foi válido. Isso não torna a criança uma bastarda? Vincent, relaxado em um clube, soltou um anel de fumaça. Acomodada em seus braços estava minha meia-irmã, Sarah. — Evangeline sempre teve todo o amor e carinho. Seu filho nunca vai precisar de nada. — Sarah foi ridicularizada por seu status durante anos. Preciso consertar as coisas para ela, dar ao nosso filho um nome legítimo. Naquele momento, meu coração se apertou, e eu mal conseguia respirar. Então meu celular vibrou novamente. Era uma mensagem de texto: [Bem-vinda ao lar da família Gallo, minha rainha.] [Só me confirme, e a criança que carrega terá o nome Gallo e se tornará o herdeiro mais poderoso do submundo americano.]
読む
本棚に追加
A Escolhida Do Alfa. Ilha do Corvo

A Escolhida Do Alfa. Ilha do Corvo

VOLUME 1 TRILOGIA ILHA DO CORVO — Eu não amo você. — murmurei. Ele deixou seu vinho de lado e se levantou, devagar ele diminuiu a distância entre nós, e com a ponta dos dedos tocou meu queixo, seu olhar vagou para minha boca e depois permaneceu em meus olhos. — Eu também não a amo princesa, e nem pretendo. Ele disse essas palavras com total frieza e se afastou se sentando novamente e isso me enfureceu. — Por que lutar em um torneio pela minha mão então? tudo isso porque sou uma princesa? —disparei. — Você é uma princesa Lancaster e eu preciso de um herdeiro digno. — Eu desejo que meu ventre seja seco como as areias do deserto, comandante. Ele me encarou e vi um lampejo de raiva em seus olhos negros, mas no mesmo instante ele o escondeu e colocou seu sorriso cínico no lugar. — Então nesse caso teríamos que tentar muitas vezes querida, até que seu ventre se torne menos seco, eu tentaria pelo resto da vida até. — rebateu maliciosamente. Em um torneio pela mão da princesa Helena Lancaster ela vê seu destino se cruzar com John Chase, um comandante e guerreiro temível, com uma personalidade peculiar ele era tudo que ela detestava, possessivo, audacioso, autoritário, e dominante ao extremo, e ele era o que mais tinha chances de ganhar o torneio por sua mão. Mas John Chase era muito mais que um comandante da ilha do Corvo, ele escondia um segredo sombrio, que mudaria sua vida para sempre. Uma Ilha repleta de homens misteriosos, com seus próprios segredos e conflitos, e ela seria senhora deles, logo Helena descobriria que um grande perigo a ronda na ilha, poderia ela confiar no marido para protegê-la?
Lobisomem
9.9316.5K ビュー完了
読む
本棚に追加
Hola Ex, Ahora Soy tu Madrastra

Hola Ex, Ahora Soy tu Madrastra

En vísperas de la boda, la noticia de que la amante del prometido había dado a luz se volvió un escándalo. Julian Espinoza no esperó a que yo lo confrontara y habló con indiferencia. —No fue más que un accidente. Tú encárgate primero de la fiesta de compromiso. —Además, tu papá está en fase terminal de cáncer de estómago. Cancelar la alianza ahora no le conviene a ninguna de las dos familias. Esa misma noche faltó a la cena de compromiso, pero en sus redes sociales subió la foto de un bebé envuelto en mantas. Cuando marqué una videollamada, apareció dándole de comer con un biberón al recién nacido. —Últimamente estoy cuidando al niño y no tengo tiempo para ti. Ya sabes, en mi familia solo queda una rama masculina, el hijo es prioridad. Limpió la leche de la comisura de los labios del bebé y añadió: —Pero tranquila, cuando cumpla el mes lo mando a Inglaterra. En las fiestas importantes basta con que te muestres como si fueras su madre. El lugar de señora de la familia Espinoza siempre será tuyo. Yo me quedé mirando el anillo en su dedo anular, idéntico al mío, y solté una risa. —Este compromiso queda anulado. Él bufó con frialdad: —Armas tanto escándalo por una tontería. No seas tan caprichosa. Colgué de golpe la videollamada y marqué al número privado de su padre. —Dicen que anda buscando nueva esposa, ¿por qué no me considera a mí? Acariciando mi vientre, solté una risa baja: —Después de todo, tengo facilidad para embarazarme; los hijos que usted quiera, se los puedo dar. Qué soledad la de una familia con un solo heredero. Yo misma le daré varios hermanos para que al menos haya ruido en la casa.
読む
本棚に追加
Solo El Plomo Florece

Solo El Plomo Florece

Llevaba tres años casada con Alexander. Todo el mundo le temía por su crueldad, pero conmigo siempre había sido muy tierno. Sin embargo, todo cambió hace seis meses, cuando Elena recibió un balazo por él durante una balacera. Alexander siempre decía que ella fue herida por salvarle la vida, así que yo tenía que ser comprensiva. En la gala más prestigiosa de la familia, mi esposo, el Don, Alexander, llegó del brazo de su asistente, Elena. Llevaba prendido al pecho el broche de rubí que simbolizaba la posición de la Donna de la familia. —Elena recibió un balazo por mí. Le gustó el broche, así que se lo presté por un tiempo. De todas formas, tú eres la única Donna aquí. Trata de tener algo de clase. No discutí con él. Me quité el anillo de bodas y saqué los papeles de divorcio. —Si tanto le gusta, que se lo quede. Incluyendo este lugar junto a ti. También renuncio a eso. Alexander firmó sin dudarlo, con una sonrisa arrogante. —¿Qué clase de jueguito manipulador estás inventando ahora? No eres más que una huérfana. Sin la protección de nuestra familia, no vas a durar ni tres días en Sicilia. Te doy una semana para que te arrepientas de esta estupidez. Luego no vengas llorando de rodillas. Saqué un celular satelital encriptado que no había usado en tres años. Alexander no sabía que, en realidad, yo era la hija menor de la familia mafiosa más antigua de Europa. Pero mi familia y la de Alexander siempre habían sido enemigas. Para casarme con él, me cambié el nombre e incluso corté toda relación con mi papá y mis hermanos. La llamada entró. Respiré hondo y susurré: —Papá, me arrepiento de lo que hice. Manda a alguien por mí en dos semanas.
短編ストーリー · Mafia
15.0K ビュー完了
読む
本棚に追加
Amor Sem Epílogo

Amor Sem Epílogo

– Sra. Moura, após uma análise minuciosa, constatamos que há irregularidades na sua certidão de casamento. O selo está falsificado. A frase dita de maneira leve pelo funcionário deixou Olívia Moura, que viera solicitar uma nova via da certidão, totalmente atônita. – Impossível. Eu e meu marido, Lionel Guedes, nos casamos oficialmente há cinco anos. Por favor, verifique novamente... O funcionário fez nova consulta. – O sistema indica que Lionel Guedes está casado, mas você, de fato, consta como solteira. A voz de Olívia tremia quando perguntou: – Quem é a esposa legal de Lionel? – Mirella Soares. Olívia segurou firmemente nas costas da cadeira, esforçando-se para se manter em pé. A certidão de casamento foi entregue a ela, e Olívia sentiu que aquilo quase a cegava. Se no início Olívia suspeitara de um erro do sistema, ao ouvir o nome de Mirella... Todas as ilusões ruíram naquele instante. O casamento grandioso de cinco anos atrás, os cinco anos de relacionamento exemplar e intenso, o matrimônio do qual tanto se orgulhara — tudo era falso. Com a certidão falsa, sem validade jurídica, Olívia voltou para casa devastada. Estava prestes a abrir a porta quando ouviu vozes lá dentro. Era o advogado da família Guedes: – Sr. Guedes, já se passaram cinco anos. O senhor não pretende conceder à sua esposa o reconhecimento legal? Olívia parou, prendendo a respiração. Depois de um longo silêncio, a voz grave de Lionel ecoou: – Espere um pouco mais. Mirella ainda está batalhando no exterior. Sem o título de Sra. Guedes, como ela se manteria no competitivo mundo dos negócios? O advogado da família advertiu: – Seu casamento com sua esposa é apenas de fachada. Se ela mudar de ideia, pode ir embora a qualquer momento.
読む
本棚に追加
Morí traicionada, renací para destruirlo

Morí traicionada, renací para destruirlo

El mismo día que me tocó dar a luz, la alumna de mi esposo —embarazada y con el orgullo atravesado— decidió largarse sola a escalar la Cordillera de los Andes. Mientras él se la pasaba buscándola sin dormir, como un desesperado, yo estaba en el hospital, desangrándome en un parto complicado que me mandó directo a terapia intensiva. Cuando por fin abrí los ojos, lo primero que vi fue al médico entregándole a mi esposo el parte donde decía que mi vida estaba en riesgo... y él, en vez de acercarse a darme un poco de consuelo, me aventó en la cara los papeles del divorcio. —Camila es mi mejor estudiante —me soltó, serio—. No me voy a quedar de brazos cruzados viendo cómo hace semejante locura. Tú vas a ser mamá, te toca aguantar. En esa vida no firmé. Apenas salí de la sala de partos, me fui directo a la universidad a denunciarlo por la relación que tenía con su alumna. A ella la terminaron sacando del posgrado, y la presión fue tan fuerte que un día se cortó la garganta delante de mí. Cuando él llegó, ya no había nada que hacer: dos vidas se habían ido de golpe. Él no dijo una sola palabra, organizó el entierro y después me trató como si nada hubiera pasado. Yo, ingenua, pensé que por fin la vida iba a darme un respiro. Pero el día que nuestra hija cumplió un año, él le pisó al acelerador y el carro en el que íbamos se fue directo al precipicio. Ese mismo día... se cumplía un año de la muerte de su alumna. Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en la sala de partos, justo en el momento en que casi se me iba la vida.
読む
本棚に追加
Trop tard, Monsieur le Milliardaire

Trop tard, Monsieur le Milliardaire

Trois ans de mariage. Pendant tout ce temps, Alex Dubois ne l'avait vue que deux fois par mois. Deux nuits sans chaleur, réduites à un simple accomplissement du devoir conjugal. Il ne s'était jamais soucié d'elle. Il ne savait rien d'elle. Jusqu'à ce que la date fixée par leur contrat arrive. Il s'était empressé de retrouver celle qu'il croyait être son amour de toujours. Mais elle lui a tourné le dos, lâchant une phrase succincte : « Alex Dubois, divorçons. Je te rends ta liberté. » À partir de là, elle n'attendait plus rien de lui. Elle avait renoncé à leur foyer, repris sa carrière, et retrouvé son éclat. Lorsqu'elle était remontée au sommet, il n'y avait plus de place pour lui à ses côtés. Mais lui, il s'était laissé charmer par son talent, encore et encore. Et ce n'est qu'au moment où elle s'était définitivement éloignée, hors de sa portée, qu'il avait appris la vérité. Cette femme qu'il avait repoussée, ignorée, oubliée à deux reprises, toutefois, c'était elle qui, sans jamais hésiter, avait tout quitté pour rester à ses côtés, simplement pour lui rendre une dette qu'elle n'avait jamais oubliée. Il avait regretté, mais il était déjà trop tard. Car entre-temps, elle était devenue une femme tellement exceptionnelle que plus personne n'osait approcher. Inaccessible. Inégalable. Intouchable. Il avait voulu rattraper le passé, la reconquérir. Mais la réponse qu'on lui donnait avait été cinglante : « Madame ne veut plus être la femme du milliardaire. » Alors cette fois, les rôles allaient s'inverser. Et lui, il n'allait plus reculer devant rien.
Romance
9.4167.3K ビュー連載中
読む
本棚に追加
PLAN Q

PLAN Q

— Plus fort, Adrian. Sa voix rauque. Ses doigts crispés sur les draps. Son dos qui se cambre. — Vas-y, oui comme ça... Il l'écoute. Il ferait tout ce qu'elle demande. Mains sur ses hanches, rythme qui s'accélère. Elle mord sa lèvre. — Regarde-moi. Elle ouvre des yeux troubles, noyés. Pupilles dilatées. — Dis-moi ce que tu veux. — Toi. Juste toi. Elle l'embrasse. Sauvagement. Goût de whisky, de sel, de lui. Sa langue, ses dents, cette façon qu'elle a de le dévorer comme si c'était la dernière fois. Ses ongles labourent son dos. Ses jambes remontent plus haut. — Ne t'arrête pas. Il ne s'arrête pas. Il ralentit, au contraire. La fait languir. La regarde se tordre, chercher son rythme, le supplier du regard sans un mot. — Adrian... s'il te plaît... Ce prénom dans sa bouche. Cette façon de le dire, comme une prière. Il accélère. Plonge en elle. Profond. Plus profond. Jusqu'à ce qu'elle ne soit plus que souffle coupé, que gémissement, que corps offert. Elle bascule la première. Ses doigts agrippent ses épaules, ses ongles s'enfoncent, son ventre se creuse, son cri résonne dans la chambre. Il la suit de près, quelques secondes plus tard, le front contre son cou, à respirer sa peau, à trembler contre elle. Dans sa vie, Maya n'a qu'une règle : pas d'amour. L'amour détruit tout. Alors elle préfère les plans Q : des nuits sans lendemain, sans prénoms, sans promesses. Un verre. Un regard. Chacun disparaît. Jusqu'à lui. Adrian. Magnétique. Troublant. Il ne devrait être qu'une nuit de plus. Mais il revient. Il ne veut pas seulement son corps. Il veut la comprendre. La défier. La posséder. Trop tard, Maya comprend que certaines rencontres ne doivent rien au hasard. Et que le plan Q parfait peut devenir la plus dangereuse des addictions.
LGBTQ+
101.5K ビュー連載中
読む
本棚に追加
La Boda que Nunca Notó

La Boda que Nunca Notó

Un video único se volvió viral de la noche a la mañana. En el video, en la cima de una montaña nevada, mi novio, Ted Moretti, se arrodillaba sobre una rodilla con una expresión tierna. Entre aplausos, el anillo en su dedo brillaba; era el anillo de la futura novia de la familia Moretti. En cuestión de horas, el video encabezó las tendencias en múltiples plataformas. La gente lo aclamó como la propuesta más romántica del año. Anya Rossi publicó después un mensaje: He estado esperando esta boda desde hace tanto, ¡y por fin está pasando! ¡Gracias! La sección de comentarios se inundó al instante de exclamaciones emocionadas: «¿Un heredero de una familia de la Mafia y una mujer común? ¡Me encanta!» «Parece sacado de una novela.» «¡Qué envidia!» Fui a buscar a mi novio para confirmarlo. Antes siquiera de poder hablar, lo escuché conversando con un amigo cercano en el estudio. —¿Y qué otra opción tengo? —dijo Ted, con un dejo de fastidio en la voz—. Si no me caso con ella, su padre la va a vender. Su amigo vaciló. —¿Y qué hay de Carly? Ha estado contigo tantos años. ¿No te preocupa que se vuelva loca? Ted soltó una risita, despreocupado. —¿Y qué si se enoja? Carly y yo llevamos seis años juntos. No se va a ir. No puede irse. En ese momento, algo muy dentro de mí pareció congelarse por completo. Un mes después… El mismo día en que Ted y Carly se casaron, yo me casé con otro hombre. Nuestras caravanas de bodas se cruzaron en el centro. Según la costumbre, intercambiamos ramos entre los dos autos nupciales que pasaban, y las ventanillas bajaron al mismo tiempo. Ahí fue cuando Ted me vio. Yo llevaba un vestido de novia blanco. No detrás de él, sino en brazos de otro hombre. Conocía a Ted Moretti de años, y, por primera vez, vi cómo perdía esa compostura perfecta que siempre lo había caracterizado.
読む
本棚に追加
前へ
1
...
363738394041
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status