Casados por nuestros bebés subrogados
¡Lo único que lo va acompañar son los gusanos hasta que lo consuman completamente, y lo mismo te pasará a tí y a mí
Escúchame muy bien, porque ni madre eres para mí, mi familia; Lena, Francesco y Emanuel, son mi única familia
La anciana lo abofetea, como le molesta que Cristhofer la contradiga. —¡Maldice mi familia las veces que quieras! Pero mi familia están protegidas por Dios, y le agradezco al de arriba que a pesar de mis malditos errores que cometí por tu culpa, tengo una buena familia, no pienso dar paso atrás, y si quieres darm