Mi esposo de reemplazo
«Perdí mi ilusión en quien no nació para amar, ni sabe dar nada bueno. Es como si hubiese sembrado rosas en el infierno, nunca nacerán. Detrás de sus ojos verdes, hay una tempestad, un delirio. Intento no verla, intento no caer en su trampa, pero, cundo la veo, se me acaba la voluntad, He orado por olvidarla, luego pienso en justificar sus mentiras y engaños, ¡No puedo olvidarla!
Sé que envió mi futuro a un lugar muy oscuro, me condenó a amarla.
Juré que amaría a Amy, pero ni ella me ayuda a olvidar a Julia Lang, miento, digo que la odió, pero… sigo amándola, sigo deseando su amor.
A veces creo, que un día me rendiré, no soportaré más dolor, un día, solo seré valiente, o lo suficiente cobard