AGONÍA
– Le gritó enojada - ¡mientes!
-No señora, no lo hago, Marcus y yo nos conocimos en un viaje de negocios que él hizo a Madrid, hace ocho años- La cara de Margaret había perdido la totalidad de su color, recordaba con claridad aquel viaje, al que ella asistiría, pero que a último momento el pequeño Marcus había enfermado, obligándola a permanecer en casa.
-Cállate. . .