Atada a las cadenas del Alfa
Yo solo podía quedarme allí parada, con los ojos llenos de lágrimas y aquel dolor en el pecho por ser nuevamente rechazada.
Debo estar maldit4 o algo.
—Lo siento, sé que me harás fuerte— esta vez su voz era más suave—, pero no puedo tenerte a mi lado.
—Yo, Eder Castell, príncipe y futuro Rey Alfa de los lobos, te rechazo a ti, Crystal, como mi compañera y Luna, dando por terminado este vínculo.
Caí al suelo de rodillas, mordiendo fuerte mi labio hasta que el sabor metálico de la sangre inundó mis sentidos.