DESTINADA A SER TU LUNA.
Uno de los miembros del Concejo, una mujer de cabello negro recogido en un moño impecable, frunció el ceño y preguntó:
—Cuando efectuaste el rechazo, ¿lo hiciste de la forma correcta?
Jackson parpadeó, desconcertado.
—¿Forma correcta?
—Sí. —La mujer lo miró con severidad—. Debiste decir las palabras exactas: “Yo te rechazo a ti, como mi pareja destinada”. Y ella debió responder aceptando el rechazo.
El silencio fue absoluto. Jackson y Emili se miraron por un instante, apenas un segundo, pero lo suficiente para que ambos comprendieran la respuesta. Emili apartó la vista con rapidez, sintiendo un nudo en la garganta.