El universo escucho mal
Y fue cuando la realidad atroz la golpeó de lleno, y es que era tan ridícula, porque era consciente que, en aquel mueble minimalista, en un pasado no muy lejano, aquella esquina del salón había mostrado verdaderas obras de arte, auténticas invaluables, acompañada de tratados de economía biografías motivacionales o manuales de liderazgo, ahora, sin embargo, ella había colocado allí… sus estúpidas historias de hombres lobos, cuentos de hadas, reinos mágicos y títulos largos en letras doradas.
Fantasía romántica, ese era su refugio, a la vida tan m****a que le había tocado, novelas de hombres lobo, hadas, vampiros reformados, príncipes malditos, y por supuesto no