La villa no quiere morir
—Entonces tú, tú y Vincent… ellos… Los dos…-él asintió con la cabeza y yo me había quedado como piedra, no me jodas, qué sorpresa tan enorme, no me jodas que cosas tan extrañas estaba sucediendo, que no podía creérmelo, esto cada vez era más enredado, más complicado de poder entender.
—Así es… Vincent es mi reencarnación, mi alma se fracturó en dos, aquella que murió siendo humana y aquella que soy ahora, el dios que soy, mi alma humana reencarna una y otra vez y la busca a ella, te busca a ti… Mientras mi alma de dios los guía una y otra vez a que cumplan su destino, a que me ayuden a que el mundo siga lleno de luz y armonía, como tanto debió ser…