Selene
—Muchas gracias, guerrero—respondió ella, esbozando una sonrisa tímida que parecía iluminar su rostro.
—Soy Kael—dijo, extendiendo su mano en un gesto de camaradería.
Ella tomó su mano, sintiendo la firmeza de su agarre, y con una gran sonrisa en su rostro, añadió: —Lo sé... el guerrero más fuerte, ¿no? Bueno, eso dicen por aquí.
Kael, con un leve rubor en sus propias mejillas, le contestó con una risa suave. —No soy el más fuerte... solo que sé usar el entorno a mi favor.