Jefe, ya no lo amó
Alejandra Sotola luna que él rechazódespués de la enfermedad, renació el amorel amor dueletras una larga separación, el amor despierta
Vamos, le estás poniendo las cosas difíciles.
Sé que la mujer se equivocó al no informar a su jefe de nuestra presencia. Es básico en cualquier trabajo informar cada solicitud, especialmente de alguien que menciona un nombre importante. Me recuerda a mis días lidiando con las visitas al director general. Andréi solía agradecerme cuando gestionaba bien las visitas beneficiosas o me fulminaba con la mirada si dejaba pasar a alguien que él no quería ver. Es un equilibrio complicado, pero siempre, siempre, el jefe tiene la última palabra.