Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
La señora no perdona al infiel

La señora no perdona al infiel

Con veinticinco semanas de embarazo, Julieta García descubrió la infidelidad de su esposo durante una revisión prenatal. Con el cuerpo hinchado por la gestación y un aspecto descuidado, sostenía con dificultad su vientre abultado, mientras la joven amante de su marido la llamaba esa mujer. Delante de todos, él la miraba con un desdén abierto Pero la primera vez que Julieta conoció a Héctor Gómez, ella también fue el centro de todas las miradas, admirada y rodeada de halagos. Convencido de que ella había logrado casarse con él gracias a esa relación, Héctor tomó la iniciativa de divorciarse. En ese instante, su corazón murió por completo. Desde los años universitarios hasta el mundo laboral, ocho años de amor silencioso y de entrega absoluta demostraron no valer nada. Tras dar a luz, Julieta firmó el acuerdo de divorcio y se marchó sin volver la vista atrás. *** Cinco años después. Ella se había convertido en una poderosa empresaria multimillonaria. Era deslumbrante, segura de sí misma, talentosa, y no le faltaban pretendientes. El mismo Héctor, que en su momento insistió en divorciarse, nunca llegó a recoger el certificado de divorcio. Julieta presentó entonces una demanda judicial. Héctor, que antes la despreciaba, empezó a aferrarse a ella y, frente a cada pretendiente que se le acercaba, respondía con una venganza implacable. Hasta que Julieta apareció del brazo de otro hombre y anunció su compromiso. Héctor la acorraló contra la pared, fuera de control, y le espetó con voz ronca: —¿Casarte con otro hombre? Ni lo sueñes.
Romance
93.5K viewsOngoing
Read
Add to library
You Are No God To Me.

You Are No God To Me.

" How about I burst your bubble?" With that I landed my hot fists on his handsome face, causing the Billionaire Godlike man to stagger on his feet. " Let's see who lick whose shoes then.." I smirked and pulled him by the collar of his shirt. "Kiss the floor I walk on, Wesley Cooper."
Romance
8.811.2K viewsCompleted
Read
Add to library
No More Living in Her Shadow

No More Living in Her Shadow

I was twelve when Henry Shaw took me home from the orphanage, gave me a new name, put me through school, and gave me a good life. Ten years later, his first love returned from abroad. Her name sounded like mine, and her face looked like a mirror image. I quickly realized I had been a stand-in all along. Crushing the diagnosis in my pocket, I decided that I was going to live the rest of my life for myself, even if I did not have much time left.
Short Story · Romance
4.3K viewsOngoing
Read
Add to library
Ojalá no hubieras sobrevivido ese día

Ojalá no hubieras sobrevivido ese día

Cuando tenía nueve años, quedé atrapada en una explosión mientras intentaba salvar a Joel Yorks, en donde la onda expansiva me arrebató la audición, por lo que, desde entonces, he tenido que usar audífonos. Joel se sintió tan culpable, que Insistió en pedirme la mano, y, con los ojos llenos de lágrimas, juró: —Helen, cuidaré de ti el resto de mi vida. Sin embargo, cuando cumplí dieciocho… todo cambió, porque él quería complacer a la chica más bonita de la escuela. Por esto, delante de ella y de todos nuestros compañeros, me arrancó el audífono, mientras decía con total desprecio: —Estoy harto de que seas una carga. De verdad desearía que no hubieras sobrevivido aquel día cuando tenías nueve años. Habría sido mejor que estuvieras muerta. Apreté mi informe audiológico y guardé silencio. Al llegar a casa, revisé en silencio mis solicitudes universitarias y, junto con mis padres, rompí formalmente el compromiso. A partir de entonces, Joel y yo seguiríamos caminos separados. No volveríamos a encontrarnos.
Short Story · Romance
858 viewsCompleted
Read
Add to library
Cuando me perdiste, no dijiste nada

Cuando me perdiste, no dijiste nada

En el quinto año de su matrimonio, Débora Acosta descubrió a su esposo Emilio Romero acostándose con su secretaria, la mujer incluso estaba embarazada. De golpe, los cinco años que Débora había entregado al matrimonio parecieron una broma cruel. Pidió el divorcio, solo para darse cuenta de que en la familia Romero ya no había un lugar para ella. La amante, Irene Palacios, la provocó sin pudor, Emilio se mostró frío e indiferente y las críticas de los familiares terminaron por hundirla en un dolor insoportable. Después del divorcio, Emilio volvió a encontrarse con Débora. Ella era como una luna lejana, inalcanzable. Su mirada y su corazón ya estaban llenos de otro hombre. La mujer que había sido su esposa terminó convirtiéndose en el tesoro más preciado de alguien más. Al final de un banquete, Emilio la tomó del brazo. Con la voz quebrada y los ojos enrojecidos, le preguntó casi suplicando: —De verdad, ¿ya no me quieres? Débora lo miró con frialdad. En ese momento, el hombre elegante y distante que estaba a su lado la rodeó con el brazo. Alzó la mirada y dijo con calma: —Sr. Romero, mi esposa y yo tenemos que volver a casa. Por favor, compórtese. *** Ella había creído que era el chiste de toda la ciudad. En su momento más miserable, un hombre al que apenas había visto unas cuantas veces la llevó a su casa. Más tarde entendió la verdad. Alguien la amaba como a un tesoro. Cada una de sus lágrimas era invaluable para él y jamás permitiría que volviera a sufrir ni la más mínima injusticia.
Romance
10125 viewsOngoing
Read
Add to library
No Way to Win Me Back

No Way to Win Me Back

I trusted her. I trusted him. Big mistake. When I caught my husband and my best friend tangled in betrayal, my world shattered. And my daughter? She chose her as her new mom. Me? Just a housewife. Just the ‘overbearing mom’ who cared too much. Done. I walked away, leaving their apologies and tears in the dust. My husband dropped to his knees, begging, “Please, come back. We can fix this.”My daughter clung to me, crying, “Mom, don’t leave me.” I laughed: “Fix it? Don’t leave? Too late. You had your chance. I don’t need either of you anymore.”
Romance
9.265.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Almas Gêmeas? Não no Meu Casamento!

Almas Gêmeas? Não no Meu Casamento!

Após oito anos de relacionamento, Inês Alves passou de deusa idealizada na mente de Ibsen Serpa para alguém de quem ele mal podia esperar para se livrar. Foram três anos de esforço, até que Inês esgotou o último resquício de sentimento por ele. Finalmente, ela desistiu e foi embora. No dia da separação, Ibsen riu friamente: — Inês, estou esperando você voltar e me pedir para reatar. Mas o que ele esperou, esperou e o que veio, na verdade, foi o anúncio do casamento de Inês. Consumido pela raiva, ele ligou para Inês: — Já terminou essa palhaçada? Do outro lado da linha, uma voz masculina e grave respondeu: — Sr. Serpa, minha noiva está no banho, não pode atender sua ligação agora. Ibsen soltou um riso frio e desligou na hora, convencido de que aquilo não passava de mais um joguinho de Inês, querendo chamar sua atenção. Só no dia do casamento de Inês, ao vê-la vestida de noiva, buquê nas mãos caminhando em direção a outro homem, Ibsen finalmente se deu conta de que Inês realmente não o queria mais. Num acesso de loucura, correu até Inês: — Inês, eu sei que errei, não case com outro, por favor! Inês ergueu a barra do vestido e passou por ele: — Sr. Serpa, você não disse que você e Mayra eram feitos um para o outro? Veio ajoelhar no meu casamento para quê?
Romance
7.721.8K viewsOngoing
Read
Add to library
Ex Wants Me Back? No Way!

Ex Wants Me Back? No Way!

Hilda Michaela has been in love with her crush Edwilson Autore ever since she was a child. When an unexpected nightstand between the two led to a pregnancy, their families arranged for them to marry. Even though Wilson was against their union, Hilda devoted her life to him, hoping that he would love her back. Years passed, yet Wilson was the same. He became even colder when Hilda mysteriously lost the pregnancy exactly after a month of their marriage. This infuriates him even the more and only viewed their union as a trap. One day, he thrust divorce papers into her face when she least expected. "I've been thinking about this for a while, let's go our separate ways" he bellowed. Years later, when their paths cross, yearning reflected in his eyes as he pleaded, "Hilda.. Can you take me in again?" Hilda let out a loud empty laugh before she gazed at him with zero emotions and sneered, " I would love to take you in darling but the last I checked, i didn't own a daycare."
Romance
4319 viewsOngoing
Read
Add to library
No Peace in Life or Death

No Peace in Life or Death

The day before Chris Carter and I were supposed to get engaged, my parents sent me to prison. Three years later, when I was finally released, Chris was the only one who came to pick me up. I knew he despised me. I trembled, keeping my head down, hoping to slip away unnoticed. But he blocked my path, frowning. “Emily York? You stink.” He pinched his nose and told me to get in the car. I fell to my knees, desperately begging him not to take me home. If he did, I would die. He looked at me with chilling indifference and said, “Then go ahead and die.” I agreed. But later, he cried and begged me to stay alive.
Short Story · Romance
10.6K viewsCompleted
Read
Add to library
Alpha Says Submit, I Say No

Alpha Says Submit, I Say No

“Richard, if Lynn and I were hit by a car at the same time, who would you save first?” I once asked, curled up in his arms, teasing like a spoiled pup. He just scoffed, ruffling my hair. “That kind of situation doesn’t exist.” But when blinding headlights tore through the rain— He didn’t hesitate. He shielded Lynn in his embrace, and I was thrown into the blood-soaked street. Through the agony, I heard my phone buzz. A message from him: [What tantrum are you throwing now? Why didn’t you come to Moonstone today?] While the machines beeped beside me, I caught the sound of his gentle voice drifting from the next room—comforting her. “Don’t be afraid. I just reacted to the person closest to me.” That was the moment I wiped away bloody tears with a smile. Fine, Richard. Then you’ll watch with your own eyes—ten days from now, when I put on a wedding dress, it won’t be for you. It’ll be for your sworn enemy, the Alpha of Bloodmoon. On the eve of the ceremony, a helicopter thundered down onto the estate balcony. He kicked open my door, yanked my wrist with his tie. “Come with me.”
Short Story · Werewolf
4.3K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
1920212223
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status