Mijail Volkov
Mis piernas temblaron cuando el mismo colocó el trozo de vidrio sobre su pecho.
—Hazlo…
Mis cejas se elevaron, —¿Qué?
Se acercó más haciendo que el vidrio lo cortara un poco, —Mátame… —La botella se cayó de mis manos, —me lo imaginé, cariño… Pero, recuerda que cuando menos lo esperes, me tendrás entre tus piernas, ahora vámonos ya que es hora, —me dice tomándome de la mano y con una sonrisa de oreja a oreja—, sabes si no te comportas, no te va a gustar lo que te haré—, asiento—. El hombre que veremos es el jefe de la mafia italiana, al parecer es el más poderoso de su país y quiero hacer negocios con él, según su nombre es Francesco Vilvaldi, lo único que pido es que no te mire porque no qui