EL AMOR QUE PROMETIMOS
— Cuando dos personas se aman, todo es posible — suspiré pesadamente — en mi caso no fue así, mi relación estaba destinada al fracaso desde que inició — dije encogiéndome de hombros.
Dante me miraba con el ceño fruncido. — ¡Exageras!, — señaló — que Martin no haya sido el hombre con el que siempre soñaste, no significa que no exista alguien para ti… — aunque estaba segura que intentaba darme ánimo, no dijo aquello muy convencido, apretaba los labios como si algo, de pronto, le molestara — Aunque deberías esperar algunos años para otra relación, ya sabes, sanar y esas cosas. Tal vez en unos diez años o incluso más.
— Pienso quedarme sola toda la vida… ya no me parece una idea aterradora como