Lecciones para ser una amante
Porque les diré que aunque todos creían que eran amantes no lo eran, ella fue secretaria, su mejor amiga, dolor de cabeza, esposa, amante, madre de sus hijos y en definitiva el amor de la vida de aquel abogado que comenzó a tener una vida llena de ruido, de risas, hasta ladridos y una comida que lo obliga a hacer más ejercicios de cardio, aunque los disfruta —todos rieron entendiendo el doble sentido…
John más serio buscó a Anabella y besó su mano.
—Ahora continúo siendo abogado, pero antes soy padre, esposo y amante.
Anabella lo abrazó por el cuello besándolo muy feliz…