El amor no se puede forzar
Cristinami sobrino no nacidodestinada a mi gran cuñadola heredera abandonada renace para ser amadala vida extraordinaria de las hermanas
Sin decirlo directamente, me borraba de la ecuación familiar y, de paso, se ganaba el corazón del hermano que una vez me adoró.
Julio, joven y emocional, se quedó sin palabras. Tenía frente a él a una protagonista de drama coreano, frágil, dulce, necesitada. En ese instante, juró en silencio que la cuidaría por el resto de su vida.
Papá y mamá, encantados con la escena, propusieron salir todos juntos al día siguiente. Un paseo familiar para darle la bienvenida a Julio.