Prometo amarte. Solo hasta que tenga que decirte adiós
– Dijo Massimo viendo hacia el frente.
- Tal vez porque siempre se ve que quieres decirme algo, pero no terminas de aceptarlo.
Massimo terminó respirando profundo para luego decir:
- Diana, llevo dos matrimonios, uno fue una dolorosa separación por mi culpa y nada más que por mi culpa, el segundo matrimonio es este y en él, hay de todo menos amor ¡Jamás debí haberme atado a mi esa persona! Lo entendí muy tarde, perdí lo más valioso que tenía por mi segunda esposa, yo creía que ella era el amor de mi vida, luego de un tiempo, me di cuenta que estaba errado, pero ya no había nada que hacer, luego sucedieron tantas cosas, he perdido tanto Diana.