EL FAVOR DEL CEO A LA ASISTENTE VIRGEN
Ríe divertida ante los recientes recuerdos.
—Menos mal que mis cuñados habían descubierto que ella estaba casada cuando se casó con Ariel y que él no había firmado. Entonces su matrimonio no era válido; de lo contrario, mi Ariel hubiera estado en problemas, porque el despistado notario nos casó de verdad, sin nosotros saberlo, mamá, ja, ja, ja… —ríe divertida ante la mirada de su madre que la acompaña.
—Ja, ja, ja… ¿De veras? Ja, ja, ja…