Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Ela Afundou com o Amor

Ela Afundou com o Amor

Agatha Diniz era apenas uma bolsista pobre, apadrinhada por Manfredo Borges. Mas ela buscava mais do que caridade — ela queria adrenalina. Mergulhou com um grupo de homens no mar e, entre beijos e toques, começou a sangrar. A corrente arrastou o sangue e um tubarão apareceu. Fui eu quem a salvei, arriscando a vida para tirá-la da água. Disse apenas que ela devia procurar um médico. Ela sorriu, concordou, e, no minuto seguinte, correu até Manfredo, chorando, dizendo que eu havia manchado sua honra. Na fúria, ele me jogou viva dentro de um tubarão gigante ainda consciente. Enquanto eu gritava e socava o ventre da criatura, pescadores horrorizados imploravam: — Senhor, por favor! A sua esposa vai morrer! Ele apenas riu, abraçado à garota: — Dizem que dá pra viver um mês dentro de um peixe. Ela não ama tanto os tubarões? Que vire parte da pesquisa. Na escuridão, com o corpo preso e a alma dilacerada, acariciei minha barriga. Sussurrei ao meu bebê: — Filho, a mamãe não vai conseguir te proteger. Um mês depois, Manfredo voltou. Mas encontrou, na areia… apenas um esqueleto, embranquecido pelo sal e pelo tempo.
Short Story · Romance
1.9K viewsCompleted
Read
Add to library
Casada com o CEO: Quando o jogo saiu de controle

Casada com o CEO: Quando o jogo saiu de controle

Como conquistar seu chefe, o CEO, sendo secretária? Patrícia Bastos sempre fora desprezada por seu ex-namorado, que a ridicularizava por sua falta de dinheiro, enquanto se envolvia secretamente com uma mulher rica. Sentindo-se humilhada, Patrícia tomou uma decisão ousada: envolveu-se com o CEO da empresa e, de repente, tornou-se tia daquela mulher rica. Após o casamento, Roberto Santana acreditava que ela seria fácil de controlar. Excelente secretária e esposa dedicada, Patrícia tornara-se, para ele, uma figura útil para lidar com as tensões familiares e aliviar suas próprias preocupações. O que começara como um jogo sem compromissos, focado apenas no prazer físico, logo se transformou em algo mais profundo para Patrícia. Mas, quando o grande amor de Roberto, sua verdadeira paixão, retornou à sua vida, Patrícia percebeu que todo o afeto que ela acreditava receber nunca fora genuinamente direcionado a ela. Sentindo-se devastada, ela decidiu se afastar para se proteger. No entanto, mais tarde, Roberto se viu ajoelhado diante de seu túmulo, lamentando desesperadamente sua perda. Patrícia, com um sorriso irônico, revelou: — Com licença, eu não morri!
Romance
9.418.8K viewsCompleted
Read
Add to library
De Su Amor a Su Venganza

De Su Amor a Su Venganza

Durante mucho tiempo, Inés del Valle creyó que Emiliano Cornejo era su única luz en este mundo. Hasta que, mirándola directamente a los ojos, él le dijo con cruel indiferencia: —Mi compromiso con Mariana Altamirano no se cancelará. Si quieres, puedes seguir siendo mi amante. En ese instante, Inés despertó. Esa luz que tanto amaba, hacía mucho se había convertido en la sombra que la asfixiaba. Esa misma noche, se marchó de la casa sin volver la vista atrás. Todos pensaron que una huérfana como ella, sin el respaldo de los Cornejo, no tardaría en arrastrarse de vuelta, rogando por perdón. Pero entonces ocurrió lo inesperado. En plena ceremonia de compromiso entre los Cornejo y los Altamirano, Inés apareció vestida de rojo, del brazo del patriarca de los Altamirano, Sebastián Altamirano. Ya no era la mujer abandonada: ahora era la cuñada del novio. El salón entero quedó en shock. Emiliano, furioso, pensó que todo era una provocación. Dio un paso hacia ella… Y entonces una voz helada, firme como el acero, se dejó oír por encima de todos: —Atrévete a dar un paso más… y verás lo que pasa.
Romance
9.596.2K viewsCompleted
Read
Add to library
La Mestiza Que Terminó Con El Alfa

La Mestiza Que Terminó Con El Alfa

Dexter, mi compañero destinado, se convirtió en el Rey Alfa cuando su hermano murió. No solo heredó la corona y el poder, sino también a Jenica, la viuda de su hermano. Todo porque yo, por ser una mestiza, no había podido darle un heredero de sangre pura en todos estos años. Me dijo que tenía que marcar a Jenica y sentí que el alma se me partía. Aun así, me abrazó con fuerza, secó mis lágrimas con sus besos y juró que su lobo y su destino solo me pertenecían a mí; que yo siempre sería su única Luna. Le creí. Pero, a pesar de sus promesas, él seguía pasando cada noche en la cama de ella. Entonces, Jenica quedó esperando cachorros. Mientras la manada celebraba, Dexter me obligó a dejar la suite de la Luna; quería que su cachorro naciera bajo el aura lunar más pura de la manada. Sentí cómo nuestro vínculo se deshacía dolorosamente, hilo por hilo, así que le envié un último mensaje en clave a un amigo del mundo humano. “Sácame de aquí en cuatro días”. Esa noche tomé una decisión. Mi tiempo como su compañera había terminado.
Short Story · Hombres Lobo
5.8K viewsCompleted
Read
Add to library
El Alfa De Las Dos Lunas Llenas

El Alfa De Las Dos Lunas Llenas

Tenía nueve meses de embarazo cuando el Consejo de Lobos envió un reporte de recursos a las habitaciones de la Luna. En él aparecían los gastos mensuales de mi compañero. Durante dos años seguidos, mi compañero del destino, el Alfa de la manada, le había estado entregando en secreto a una loba acceso al territorio, protección y suministros. Sin falta, cada mes. El primer registro era de hace dos años, el mismo mes en que perdí a mi primer cachorro. De pronto apareció una notificación: una solicitud de contacto. El nombre decía: “La compañera del Alfa”. Me sentía extrañamente tranquila; puse una mano sobre mi vientre abultado y acepté. Me escribió. “Ya viste el reporte, ¿no?” No le respondí; en su lugar, abrí su perfil. La publicación más vieja era del 21 de abril de hace dos años. Una loba aparecía apoyada en el pecho de un Alfa. Le habían recortado la cara en la foto, pero la marca en su hombro era clara. La reconocí: era la marca de Alfa de mi compañero. El texto decía: “Gracias por elegirme en mi noche de mayoría de edad”. El 21 de abril. Esa fue la noche en que me quedé desangrándome en la sala de curación, perdiendo a mi bebé. Él me había dicho que estaba fuera por asuntos de la manada. Seguí revisando sus fotos. Entrenaba libremente en áreas exclusivas para Alfas. Usaba recursos reservados para su Luna. La cuidaban como si ya fuera la pareja que debía estar a su lado. Cada publicación transmitía el mismo mensaje: él la eligió a ella. Fijado hasta arriba había un reporte médico: estaba embarazada del cachorro del Alfa. Dejé el celular y regresé a nuestra recámara. Entonces me llegaron más cosas: fotos y videos. Me los mandó a propósito, para presumir que el amor del que yo antes estaba tan orgullosa ya no era para mí. Me senté despacio mientras sentía a mi cachorro moviéndose dentro de mí y dolor me recorría. Solo entonces lo entendí: me había traicionado por completo. No quiero un amor así. No me quedaré en esta manada. Cuando nazca mi cachorro, me iré y me llevaré a su heredero conmigo. Que el Alfa busque en cada territorio, y aunque recorra cada frontera y destruya la manada por arrepentimiento, nunca nos va a encontrar.
Read
Add to library
Acusada de bullying, mi hermano me encerró en el convento

Acusada de bullying, mi hermano me encerró en el convento

La chica que le gusta a mi hermano me acusó falsamente de bullying. Mi hermano, el mismo con quien había compartido todo desde siempre, en un arrebato de furia, me mandó a un convento para que me corrigieran. Con el tiempo, me volví la hermana perfecta que él siempre había soñado: callada, obediente, sin deseos propios. Pero cuando leyó mi historial médico, perdió la razón. —¡Natalia, por favor... llámame hermano una vez más!
Short Story · Drama Realista
13.9K viewsCompleted
Read
Add to library
Morí traicionada, renací para destruirlo

Morí traicionada, renací para destruirlo

El mismo día que me tocó dar a luz, la alumna de mi esposo —embarazada y con el orgullo atravesado— decidió largarse sola a escalar la Cordillera de los Andes. Mientras él se la pasaba buscándola sin dormir, como un desesperado, yo estaba en el hospital, desangrándome en un parto complicado que me mandó directo a terapia intensiva. Cuando por fin abrí los ojos, lo primero que vi fue al médico entregándole a mi esposo el parte donde decía que mi vida estaba en riesgo... y él, en vez de acercarse a darme un poco de consuelo, me aventó en la cara los papeles del divorcio. —Camila es mi mejor estudiante —me soltó, serio—. No me voy a quedar de brazos cruzados viendo cómo hace semejante locura. Tú vas a ser mamá, te toca aguantar. En esa vida no firmé. Apenas salí de la sala de partos, me fui directo a la universidad a denunciarlo por la relación que tenía con su alumna. A ella la terminaron sacando del posgrado, y la presión fue tan fuerte que un día se cortó la garganta delante de mí. Cuando él llegó, ya no había nada que hacer: dos vidas se habían ido de golpe. Él no dijo una sola palabra, organizó el entierro y después me trató como si nada hubiera pasado. Yo, ingenua, pensé que por fin la vida iba a darme un respiro. Pero el día que nuestra hija cumplió un año, él le pisó al acelerador y el carro en el que íbamos se fue directo al precipicio. Ese mismo día... se cumplía un año de la muerte de su alumna. Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en la sala de partos, justo en el momento en que casi se me iba la vida.
Read
Add to library
A Vingança Perfeita: Desarmando Traições

A Vingança Perfeita: Desarmando Traições

Sabrina se gabava de conseguir desarmar bombas de olhos fechados, por pura intuição. O resultado foi um erro de julgamento que ativou o programa de detonação secundária da bomba. Eu intervi em caráter de emergência, salvando todo o prédio com o perigoso método de condensação por nitrogênio líquido. Sabrina, por sua vez, foi afastada da linha de frente e suspensa para observação. Meu marido, Lindomar, quis defendê-la, mas eu o impedi com firmeza. — Se você a defender agora, não só não conseguirá salvá-la, como também será suspenso junto com ela! Sabrina não aguentou a pressão e forjou um acidente para se matar com uma explosão. Deixou apenas uma carta. Na carta, ela acusava Lindomar: [Quando eu mais precisei de você, você escolheu se proteger.] Lindomar não disse nada. Apenas guardou a carta como um tesouro em seu escritório. Anos depois, Lindomar já era um especialista em desarmamento de explosivos de renome nacional. Durante um ataque terrorista, fui capturada e equipada com uma bomba-relógio. Ele veio pessoalmente ao local para desarmá-la, mas, na minha frente, replicou a mesma técnica falha que Sabrina usara anos antes. Ele olhou para a contagem regressiva e sorriu para mim. — Veja, ela só estava nervosa. Se eu a tivesse ajudado naquele ano, agora ela seria uma heroína! Então a bomba explodiu, e não restou nada de mim. Quando abri os olhos novamente, eu havia retornado ao momento em que ele se preparava para defender Sabrina. Ele não sabia que, naquele prédio, estava guardado o servidor central com os maiores segredos de estado do país.
Read
Add to library
Você Quer a Minha Coroa? Ótimo, Leve o Lixo Também

Você Quer a Minha Coroa? Ótimo, Leve o Lixo Também

Após a formatura, eu passei um ano estagiando com meu mentor, um curandeiro, nas terras neutras sem alcateias, sem leis e sem ninguém para me proteger. Meu irmão, o Presidente Lycan de todos os lobisomens, quase enlouquece com isso. Ele está apavorado que eu me apaixone por algum lobo renegado e impulsivamente forme um vínculo de companheirismo imprudente. Sendo assim, ele seleciona a dedo um companheiro arranjado para mim. Falcon Sterling, o Alfa da alcateia mais forte em Northmere. Ele é bonito e perigoso, uma figura lendária. Meu irmão me ordena a voltar para casa para a cerimônia de acasalamento, então não tenho outra escolha senão ir escolher uma coroa de Luna. Na joalheria, meus olhos se fixam imediatamente em uma coroa coberta de diamantes. Assim que estendo a mão para pegá-la, uma voz feminina aguda interrompe: — Eu gosto da que ela está segurando, eu quero aquela, dê para mim. Antes que eu possa reagir, o balconista arranca a coroa das minhas mãos, quase arranhando a minha pele. Eu me endireito, tentando me manter calma: — Nunca ouviu falar em "quem chega primeiro é servido primeiro?" Eu vi primeiro. É assim que as coisas por aqui? A loba se vira lentamente para mim, me lançando um olhar longo e com ironia: — Essa coroa custa 300 mil dólares. Você tem certeza que consegue pagar, camponesa? Eu cresci com o Alfa da alcateia Lua Prateada, Falcon Sterling, Por aqui, eu é que faço as regras. Eu a encaro, quase rindo. Não é engraçado? Falcon calha de ser meu companheiro arranjado. Puxo meu celular e pressiono o botão de chamada: — Ei, Falcon. Sua adorável namoradinha de infância acabou de roubar a coroa de Luna que eu deveria usar na cerimônia de acasalamento. O que você acha que eu devo fazer a respeito disso?
Short Story · Lobisomen
15.8K viewsCompleted
Read
Add to library
Ela Nunca Volta: Quando o Marido Frio Implora

Ela Nunca Volta: Quando o Marido Frio Implora

Com vinte e cinco semanas de gravidez, Tatiane foi sozinha à consulta pré-natal. Foi ali que descobriu a traição do próprio marido. Mais pesada, com os traços apagados e mal conseguindo sustentar a barriga, acabou sendo tratada como uma mulher muito mais velha pela amante - jovem e bonita - e ignorada pelo marido diante de todos. Henrique não a defendeu. Não explicou. Não negou nada. Limitou-se a olhá-la com desprezo, como se ela fosse um peso do qual queria se livrar. Poucos sabiam que, anos antes, no primeiro encontro entre Tatiane e Henrique, ela também fora o centro das atenções, admirada por todos. Convencido de que Tatiane havia se aproveitado dele para ascender socialmente, foi Henrique quem tomou a iniciativa de pedir o divórcio. Naquele instante, o coração dela morreu. Oito anos. Da universidade ao mercado de trabalho. Um amor silencioso, dedicação absoluta, incontáveis sacrifícios. Nada daquilo tinha valido a pena. Tatiane deu à luz, assinou o acordo do divórcio e foi embora sem olhar para trás. Cinco anos depois, ela já não era a mulher apagada de antes. Agora, era uma empresária poderosa, dona de um império avaliado em centenas de milhões. Linda. Confiante. Radiante. Cercada por admiração, poder e possibilidades. O homem que pedira o divórcio, porém, jamais o oficializara. Quando Tatiane entrou com uma ação judicial, Henrique voltou a se aproximar, afastando, um a um, todos os homens que tentavam chegar perto dela. Até o dia em que Tatiane surgiu em público, de mãos dadas com outro homem, anunciando o noivado. Henrique a encurralou contra a parede. Fora de si, rosnou: — Tatiane, casar com outro homem? Nem pense nisso.
Romance
9.77.6K viewsOngoing
Read
Add to library
PREV
1
...
454647484950
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status