Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Renací Y Me Río Viendo A Mi Amiga Y Mi Mestizo

Renací Y Me Río Viendo A Mi Amiga Y Mi Mestizo

Mi amiga, Sofía Santos, la misma que siempre juró que jamás se casaría, me acompañó a la clínica el día de mi inseminación artificial. Pero justo cuando estaba por elegir la muestra de esperma... ¡me la robó! En ese instante lo entendí: ella también había vuelto a vivir. En mi vida anterior, yo solo quería tener un hijo mestizo, así que decidí hacerlo por mi cuenta. Recuerdo que Sofía se burlaba de mí, diciéndome que era una tonta por querer tener un hijo de un desconocido. Lo que nadie imaginó fue lo que vino después: dos semanas más tarde terminé en la corte real. Resultó que el donante que había elegido era, nada menos, que un príncipe extranjero. No solo quiso casarse conmigo, sino que juró que nuestro hijo heredaría el trono. De repente, mi hijo y yo nos convertimos en figuras importantes de la familia real. Las joyas que me regalaban pesaban tanto que apenas podía sostenerme de pie. Mientras tanto, Sofía, tan obsesionada con sus ideas de liberación y ese afán de ir siempre contra todo, terminó metiéndose con la gente equivocada. La despidieron de su trabajo y quedó vetada de la industria. Cuando se enteró del bautizo de mi hijo, viajó desesperada para buscarme. Pero en cuanto la recibí, hizo lo impensable: empujó a mi hijo al suelo, matándolo al instante, y luego me arrojó ácido. —¿Por qué a ti te va tan bien? —gritaba—. ¡Eres una maldita desgraciada, no lo mereces! Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en el mismo día... el día en que Sofía me acompañó a la clínica.
Read
Add to library
Traición antes del parto: ¿yo soy la amante?

Traición antes del parto: ¿yo soy la amante?

En mi octavo mes de embarazo, mi esposo —agente de investigaciones— por fin logró sacar un poco de tiempo y me acompañó por primera vez al hospital para mi control prenatal. Pero apenas cruzamos la entrada, su teléfono satelital encriptado comenzó a vibrar con insistencia. El nombre en la pantalla apareció solo un instante, pero a él, que siempre se mantiene sereno, le bastó para ponerse tenso de inmediato. —Amor… hay una alerta roja. Acaba de aparecer otro fugitivo internacional. Yo… lo siento… Se le notaba la angustia. Con ese tono firme, propio de quien está acostumbrado a dar órdenes sin réplica, se disculpó a toda prisa… y se fue. Me quedé mirando cómo su todoterreno se alejaba a toda velocidad, hasta desaparecer. Para entonces, mis uñas ya habían destrozado el formulario del control prenatal. Con mi enorme vientre, salí a la calle, detuve un taxi y dije sin perder tiempo: —Hola, siga a ese vehículo. Ja… ¿un fugitivo con alerta roja? Vaya mentira más absurda. Ni siquiera la Oficina de Seguridad Nacional de mi padre recibió ningún aviso. Y él, siendo apenas un simple inspector que solo asistía en los casos… ¿qué “fugitivo” tan urgente tendría que atrapar? “Quiero ver con mis propios ojos quién es ese jefe que se atreve a darle una orden tan urgente”.
Read
Add to library
Invading the Mafia Boss

Invading the Mafia Boss

Gavin Clyborne's goal was to restore the island resort that he bought. Amara Gabriel, on the other hand was brought by the waves when the plane that she rode exploded suspiciously. When Gavin saw her and the people from the island recognized her as the person who had been missing for days, Gavin knew that there was something dangerous behind the explosion of her plane. As she wakes up, Amara Gabriel doesn't remember anything, including who she was. In short, Amara has amnesia. Gavin didn't want to be involved but ended up involving himself. In order to protect Amara from the people who want to kill her while she lost her memories, Gavin then told her that she is his wife—creating a fire that might burn the two of them. Gavin invaded her while her memories were lost. But what would happen if Amara invaded him more as he fell for her? INVADING THE MAFIA BOSS (Gavin Clyborne's story)
Mafia
1010.1K viewsCompleted
Read
Add to library
The CEO's Clumsy Assistant

The CEO's Clumsy Assistant

Straycatt
"It's already 7am, where is Ms. Martin?" I opened the door to my office, exhausted and tired. Another sleepless night. I was taken aback from the scene in front of me. Paris, was randomly dancing with her headphones on. Singing loudly to the lyrics to what seems like a Korean song. "Hello Mr. Hernandez, Go on, tell me I'm late now. Bloody bastard, I went out to get your coffee so you didn't have to drink it cold but i won't do that today because you'd rather your stupid coffee cold than your assistant being a considerate person. RIGHT?" "Glad to hear your thoughts towards me. Ms. Martin." I tapped her shoulder and saw her horrified face when she realized, I heard and saw it all. --- Paris Martin, a girl full of life is given a job as the most ruthless CEO's assistant. Felix Hernandez is a man of his word. He doesn't lie and he hates liars. Paris being the clumsiest person and Felix the most stiff. Felix being Paris' forever bully doesn't help her. When Felix finally ends up ruining Paris, he realizes how horribly he treated her. How will he bring back the sun-like Paris? Will he be able to bring back his best friend's clumsy sister?
Romance
2.4K viewsOngoing
Read
Add to library
Sangre de un Linaje Ignorado

Sangre de un Linaje Ignorado

Era miembro de una unidad de investigación ultrasecreta. Por encargo de mi superior, debía entregarle un archivo a Celeste Judd, mi hermana. En el momento en que entré en la oficina de mi hermana, un pasante, Ethan Irwin, se interpuso rápidamente en mi camino. —¿Eres el nuevo asistente? Me miró de arriba a abajo y notó el sobre de documentos que llevaba en la mano. Acto seguido, soltó una fuerte carcajada. —¡Es tu primer día de trabajo y ya estás tratando de hacer puntos con la señora Judd! ¿Por qué no te miras al espejo para ver lo patético que eres? Solo entonces me di cuenta de que Ethan me había confundido con un rival amoroso. Pero el caso era que Celeste nunca me había dicho que tuviera novio. Estaba a punto de explicarle la verdad a Ethan cuando sentí que su puño se estrellaba contra mi cara. —¡Yo soy el único asistente que necesita la señora Judd! ¡Olvídate de ser su novio! —¡Pensar que a tu edad ya estás planeando convertirte en un mantenido y seducir a mujeres ricas! —exclamó Ethan mientras me jalaba del cabello y derramaba agua hirviendo sobre mi cara—. ¡Te voy a dar una lección en nombre de tus padres! Lo único que pude hacer fue acurrucarme en el suelo, hecho bolita. Con torpeza, usé mi cuerpo para proteger el sobre de documentos. Mis acciones enfurecieron a Ethan a más no poder. Me arrebató el archivo y lo hizo pedazos frente a toda la empresa. —¡Señora Judd, no cabe duda de que su nuevo asistente es un atrevido por intentar seducirla! —le dijo a Celeste en tono adulador—. ¡No se preocupe, porque ya le di una lección!
Read
Add to library
A Vingança Contra as Mães Ingratas

A Vingança Contra as Mães Ingratas

Eu fui linchada na internet pelas minhas próprias funcionárias que eram mães. Elas começaram a espalhar que a creche gratuita da empresa, feita especialmente para os filhos delas, era na verdade uma "prisão de crianças", um truque cruel para forçar horas extras. O que elas não sabiam era que aquela creche foi o meu projeto mais caro e mais amado: eu importei equipamentos de ponta, contratei professores de fora do país, montei uma estrutura em que cada criança custava, em média, oito mil reais por mês. Ainda assim, a internet inteira caiu matando em cima de mim, me chamando de palhaça, de hipócrita, de capitalista nojenta. Foi aí que eu perdi a paciência e soltei um comunicado interno para todos os funcionários: [Para atender ao desejo de autonomia das famílias na criação dos filhos, a empresa decidiu encerrar o serviço de creche gratuita. A partir de hoje, será substituído por um auxílio‑creche: funcionários que se encaixarem nos critérios receberão 200 reais por mês.] Bastou o aviso ser enviado para o caos começar. As mesmas mães que me xingavam estão agora em massa na porta da minha sala, implorando para eu não fechar a creche.
Read
Add to library
Enquanto Eu Estava Grávida, Ele Me Tornou Sua Amante Secreta

Enquanto Eu Estava Grávida, Ele Me Tornou Sua Amante Secreta

Estou grávida de oito meses. Meu marido, policial federal, finalmente conseguiu arranjar tempo para me acompanhar ao hospital pela primeira vez para uma consulta de pré-natal. Assim que entramos no hospital, o telefone via satélite criptografado dele começou a tocar de forma insistente. O nome do contato apareceu na tela por apenas um instante. Sempre tão calmo e controlado, ele claramente se desestabilizou naquele segundo. — Amor, alerta máximo. Um criminoso internacional procurado acabou de entrar no país... Preciso ir agora. Desculpa. Ele falava às pressas, com um tom firme que não admitia recusa. Antes mesmo de terminar a frase, saiu apressado. Fiquei parada, vendo sua caminhonete se afastar em alta velocidade. A guia do pré-natal em minhas mãos já estava amassada, marcada pelas unhas, até rasgada sem que eu percebesse. Com a barriga pesada, parei um táxi na beira da rua e disse rapidamente: — Senhor, siga aquele carro. "Criminoso internacional procurado? Essa desculpa era simplesmente ridícula." Nem mesmo a agência de inteligência onde meu pai trabalha havia recebido qualquer notificação. Ele não passa de um policial federal da linha de frente, responsável por dar apoio às operações. Como poderia, de repente, surgir uma missão tão urgente assim? Eu queria mesmo era saber que "superior" estava tão apressado para lhe dar essa ordem.
Read
Add to library
Manual de Sobrevivência da Contadora 'Robô'

Manual de Sobrevivência da Contadora 'Robô'

Na cabine do banheiro da empresa, ouvi alguém falando mal de mim. A estagiária que eu treinei pessoalmente por três meses reclamava: — Ela é uma bruxa velha e insensível, como um robô que não sabe pensar. Quando eu estava prestes a abrir a porta para interromper, outra pessoa concordou rindo. — Os documentos estão incompletos. — Os recibos não estão em conformidade. — O chefe não assinou, não posso pagar. — As frases de sempre dela, já sabemos todas de cor! Depois que todas foram embora, voltei silenciosamente para o meu escritório. A estagiária jogou uma pilha grossa de pedidos de reembolso na minha mesa: — Não venha com um monte de desculpas de novo para não reembolsar o pessoal de propósito. Dei uma olhada na nota fiscal falsificada, mas não a desmascarei como costumava fazer. Desta vez, eu sorri levemente: — Estou com dor de cabeça, não consigo enxergar as letras direito.
Read
Add to library
Für die Liebe zu spät

Für die Liebe zu spät

Als ich erfuhr, dass Felix Behrens seiner kleinen Assistentin Erkältungsmedizin geben wollte, sich aber nicht um mich kümmerte, die mit Klaustrophobie im Aufzug feststeckte, reichte ich die Scheidung ein. Felix unterschrieb sofort und sagte lächelnd zu seinen Freunden: „Nur ein kleiner Wutanfall. Ihre Eltern sind tot, sie wird sich sicherlich nicht von mir scheiden lassen. Außerdem gibt es doch eine Bedenkzeit von dreißig Tagen bei der Scheidung. Wenn sie es bereut, werde ich großzügig sein und nachsehen, und sie wird zurückkommen.“ Am nächsten Tag postete er ein Paarfoto von sich und seiner Assistentin mit der Bildunterschrift: „Jeden zärtlichen Moment mit dir festhalten.“ Ich zählte die Tage herunter. Still räumte ich meine Sachen zusammen und wählte eine Telefonnummer. „Onkel, kauf mir ein Ticket nach New York.“
Read
Add to library
Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él

Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él

Aunque sabía que mi esposo, Luis Ramírez, había fingido su muerte y estaba suplantando la identidad de su hermano gemelo menor, Martín Ramírez, no lo desenmascaré. En vez de eso, fui directamente ante la máxima autoridad militar de la región, Sergio Montoya, y le dije que Luis estaba muerto. Le pedí que lo dieran de baja del ejército y que le retiraran el grado. En mi vida pasada, Martín murió en un accidente. Y Luis, sin dudarlo, fingió su propia muerte y abandonó su puesto en el ejército para hacerse pasar por Martín, todo para que Gina Espíndola no quedara viuda. Yo lo reconocí al instante. Sabía que era Luis. Lo enfrenté y le exigí que me dijera por qué se estaba haciendo pasar por Martín. Pero lo negó hasta el final. Me hizo a un lado con frialdad: —Mayra, sé que estás hecha pedazos por la muerte de Luis, pero eso no te da derecho a venir a decir que yo soy él. Sostuvo a Gina, débil y frágil como si fuera de cristal, y a mí me empujó al río helado. Me lo dejó claro: que ni se me ocurriera hacerme ilusiones. Mi hija, Perla Ramírez, con apenas cinco años, lloraba y preguntaba: —¿Por qué papá ya no me quiere? Y por eso la encerraron en un cuarto oscuro "para que aprendiera". Tres días y tres noches sin probar bocado. La madre de Luis, Almeida Vargas, me colmó de insultos, diciendo que yo era una matamaridos, un mal augurio. Nos echó a Perla y a mí con lo puesto, sin un centavo. Y Luis todavía se encargó de esparcir el rumor por todas partes: que yo estaba loca, que Luis apenas acababa de morir y yo ya andaba obsesionada con Martín. Todos me despreciaron. Me señalaron. Me miraban con asco. Al final, abracé a Perla y morimos congeladas en la peor helada del invierno. *** Cuando abrí los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Luis empezó a hacerse pasar por Martín.
Read
Add to library
PREV
1
...
2627282930
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status