PECADOS AJENOS
A llegar a su villa no noto nada completamente extraño, en lo que pensó que tal vez Athan solo había hecho una broma con aquello de hacer un regalo y logro tranquilizarse un poco, la verdad era que para Bastian no había nada peor, que aquellos mal intencionados regalos y deseos de su primo, quien él sabía perfectamente no hacía nada bueno, ya que de su manos no se podía esperar nada hecho de manera óptima o incluso legal, aquel era el hombre que odiaba y siempre lo odiaría, y nada en el mundo cambiaría tal sentimiento, nada en el mundo borraría el hecho de que ellos al parecer habían nacido para ser enemigos y que Athan seria siempre aquel que se encargaría de hacerlo sentir miserable y ruin