La obsesión de un Ángel.
Todos aplaudían, todos sonreían, todos, menos Kenzo e Ian, que estaban más que furiosos, al ver como Ares tomaba la diminuta cintura de Pamela y la hacía girar, como si fuese algo más que solo familia.
Las obsesiones pueden ser peligrosas, si el sentimiento no es mutuo como en el caso de Gabriel y Cielo, por suerte, ellos tenían su final feliz, lo que en un principio fue llamado la obsesión de un ángel, ahora era conocido por todos como el cielo del ángel caído, la combinación justa entre el amor y la locura; pero sin duda, las obsesiones son peligrosas, puede llevarte a una locura poco grata, si no estás dispuesto a luchar por conseguir ser la obsesión de esa otra persona, algo que Ian, Ken