Kader
Abdel vio como varios hombres hicieron una venia militar al líder que los acompañaba en su pelotón, y en cómo la cerca de guardas que cerraba el paso, les daba permiso para su entrada, y no pudo evitar escuchar:
—¿Cuántos pelotones han llegado, general?
—Hasta ahora, cinco con ustedes… pero no nos desanimemos, los tres días se cumplen hasta mañana…
El líder asintió, y sin esperar un momento más, Abdel se atrevió a caminar rápido para llegar hasta ellos e intervenir.
—Disculpen mi atrevimiento… soy Abdel Bozkurt… el hombre que…