¿De nuevo a tu lado?
—Se llama Abel Zapata, es ingeniero civil, tiene una empresa constructora, ha realizado varios proyectos acá en nuestro país, lo conocí en Bolivia, cuando fui a acompañar a Aurora, y coincidimos en Cartagena —mencionó—, es soltero, tiene treinta y dos años, es un hombre maduro, centrado, inteligente —recalcó—, lo que toda la vida busqué.
—¿Te pidió matrimonio? —cuestionó María Paz.
—Sí mamá, y acepté, él va a venir mañana a hablar con ustedes —comunicó.
A los señores Duque, aquel romance tan precipitado, les dio mala espina, no era la primera vez que un vividor se acercaba a sus hijas con intenciones de buscar dinero; sin embargo, decidieron indagar acerca de la vida de aquel desconocido.