Un Contrato De Protección
—Solo que tengo una condición para que tu seas mi guardaespaldas— replicó con dulzura mientras de su bolsa sacaba una carpeta negra— necesito que firmes este documento— el frunció el ceño al tomar la carpeta que le ofrecía Arantxa, antes de abrirlo pensó que era algún tipo de contrato de confidencialidad, pero cuando vio lo que decía al pie de la hoja, lo cerró de inmediato.
—Es una broma ¿verdad? — aventó la carpeta al escritorio, mirando como ella negaba con la cabeza.
—Aparte del contrato que voy a firmar para tener tus servicios, yo necesito que firmes ese contracto de matrimonio, en el que queda claro que no habrá demostraciones de cariño a menos que sea en algún evento donde vallamos j