El cadáver de la paloma
Quizás vendamos nuestra casa pero el hogar que construimos juntos, el hogar que nos enseñaron, eso siempre irá con nosotros, es parte de lo que somos.
Este es el reporte más largo de mis sentimientos que he escrito alguna vez y, en realidad, se siente tan bien como me dijeron que lo haría.
Mamá, papá, los amo, los amo tanto, y eso nunca cambiará. Sin importar el tiempo, o la distancia irreparable que nos separa, los amo. Espero que estén viviendo una vida plena, donde sea que se encuentren. Muy pronto, de seguro, todos podremos descansar.
Su hijo que los ama, Akari.
FIN