Estoy convencido de que hoy en España la canción que más se asocia con la solidaridad es «Resistiré». Durante la pandemia se convirtió en un himno de balcón, pero su vida no terminó ahí: cada vez que hay una colecta, un homenaje o una movilización ciudadana, la gente la entona como señal de apoyo mutuo.
Recuerdo haberla escuchado en versiones muy distintas, desde el original del Dúo Dinámico hasta la versión coral «Resistiré 2020» con artistas de muy diferentes estilos. Eso demuestra cómo una canción puede transformarse en símbolo: no es solo la letra, sino la comunidad que la canta, la mano que se tiende y el orgullo de no estar solos.
Me gusta pensar que el poder real está en esos momentos colectivos, cuando la música deja de ser entretenimiento y se vuelve puente entre generaciones. Al final, me quedo con la sensación cálida de que melodías sencillas como «Resistiré» siguen recordándonos que la solidaridad suena mejor en compañía.