Entre dos enemigos
—Éramos unos tercos, pero me alegra tanto tenerte acá conmigo, que seas mi esposo, el padre de mis hijos— dijo suspirando de pura satisfacción— al fin puedo decir que ya no estoy más sola.
— No mi amor, ahora somos un gran equipo, no solo a nivel familiar, sino también en los negocios, cada día me convenzo más que tu amiga Lotty tuvo una idea genial al enviarte esa noche maravillosa en la que te conocí — dijo Evan embelesado de amor por su esposa.
— Te amo— dijo ella con sencillez.
— ¡Y yo a tí, amor!— dijo el besándola en los labios con ternura.