Filtrar por
Estado de actualización
TodoEn cursoCompletado
Ordenar por
TodoPopularRecomendaciónCalificacionesActualizado
¿El precio de no elegirme? ¡Su locura!

¿El precio de no elegirme? ¡Su locura!

El día del divorcio, solo me llevé la ropa de la boda. La casa, el auto, el dinero, las hijas... todo se lo dejé a mi esposo, Daniel Vegas. Él me miró con sorpresa y esbozó una sonrisa burlona: —¿Estás segura? Criaste a las tres niñas con tus propias manos, ¿tampoco las quieres? —Si de verdad no quieres nada, tampoco te pediré la pensión alimenticia. Así será justo. Firmé rápido los documentos del divorcio y dije con tono sereno: —Sí, muy justo. Daniel dudó un momento antes de estampar lentamente su firma. —Si te arrepientes, puedes... Interrumpí su frase con un gesto de la mano y me fui sin volver la mirada. Daniel siempre decía que me casé con él por dinero e influencia, e incluso intentó atarlo a través de los hijos. Pero ya no importaba. Cuando al fin viera mi cadáver, lo entendería.
Historia corta · Romance
426 vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Preço do Arrependimento: Oito Caudas Partidas

Preço do Arrependimento: Oito Caudas Partidas

No concurso de poções, minha irmã adotiva, Célia, tornou-se famosa graças à poção que roubou de mim. Eu jamais poderia imaginar que aquela competição serviria para escolher a esposa do jovem senhor da Tribo Serpente, um homem cruel, feio e naturalmente estéril. Naquela mesma noite, a Tribo Serpente enviou uma carta de casamento, exigindo que a criadora da poção se tornasse esposa do jovem senhor. Ao saber disso, meu noivo entrou em pânico e imediatamente consumou o Pacto de Almas com Célia. Depois de consumado o ato, Célia veio, rebolando a cintura, exibir para mim o Pacto em forma de Lobo em suas costas. — Agora o seu noivo é meu, irmãzinha. E agora, o que você vai fazer? Faltam só três dias para você completar vinte e cinco anos. Se ninguém se casar com você, será sorteada para aqueles Bestiais mais velhos e violentos, que batem nas esposas! Ela se enganou. Eu ainda tinha outra escolha. Procurei meus pais, que estavam na sala tentando resolver as confusões deixadas por Célia. — Se ela não vai se casar com o jovem senhor da Tribo Serpente, eu me caso!
Historia corta · Fantasia
9.8K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
La amante con VIH y el esposo que pagará caro

La amante con VIH y el esposo que pagará caro

La amante con VIH y el esposo que pagará caro. A Sabrina, el gran amor de Roberto, le diagnosticaron VIH en el hospital donde yo trabajaba. Faltando a mi ética médica, se lo conté a él. Pero Roberto pensó que lo estaba engañando. No solo me difamó, acusándome de la muerte de un paciente, lo que me llevó a la cárcel, sino que después también diluyó un abortivo en mi leche. Con ocho semanas de embarazo, sufrí una hemorragia masiva. Le supliqué ayuda, pero me apartó de una patada. —Por fin, dejarás de ser un impedimento para que Sabri y yo estemos juntos. Al abrir los ojos de nuevo, estaba de vuelta en el fatídico día en que a Sabrina le habían diagnosticado VIH. Y, esta vez, no solo guardé silencio, sino que además le pedí el divorcio a Roberto. Después de todo, él la amaba tanto… Tenía que dejarlos ser felices juntos.
Historia corta · Romance
1.7K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Noventa y Nueve Brazaletes de Esmeralda y un Divorcio

Noventa y Nueve Brazaletes de Esmeralda y un Divorcio

Cada vez que mi esposo me era infiel, me regalaba un brazalete de esmeralda. En cuatro años de matrimonio, reuní noventa y nueve brazalete. Lo perdoné tantas veces. Esta vez se fue de viaje tres días. Al volver, me trajo una con esmeraldas AAAA, valuado en millones. Entonces lo supe: era hora de pedir el divorcio.
Historia corta · Romance
3.4K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Diez años en vano y un renacer

Diez años en vano y un renacer

En el instante en que explotó el laboratorio, Leonardo González corrió desesperado hacia la zona más alejada, donde se encontraba Victoria López, y la protegió con su cuerpo sin dudarlo. Cuando cesó la explosión, lo primero que hizo fue cargarla en brazos al hospital. Ni siquiera miró a la que yacía en el suelo, empapada en sangre—yo. Porque esa chica a la que él había criado durante dieciocho años, Victoria, ya le había ocupado el corazón por completo. Ya no había espacio para nadie más. Fui yo quien sobrevivió gracias a unos colegas que me llevaron al hospital. Tras salir de cuidados intensivos, con los ojos hinchados de tanto llorar, llamé a mi mentor. —Profesor, ya lo decidí. Acepto unirme al proyecto confidencial. No importa que partamos en un mes ni que no pueda contactar a nadie durante cinco años. Ese mes estaba destinado a ser el de mi boda soñada. Pero ya no quiero casarme. Ya no.
Historia corta · Romance
8.2K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
La Dulce Amargura del Ramo de Lágrimas

La Dulce Amargura del Ramo de Lágrimas

El día de mi compromiso, él quiso irse solo porque Violeta Mendizábal quería comer empanadas caseras hechas por él. Intenté detenerlo, pero me respondió con una bofetada. —Solo es un compromiso, lo podemos hacer otro día. ¿Y si Violeta se queda con hambre? Incluso mi hermano me regañó, como si yo fuera la culpable: —Tú eres mayor que Violeta, ¿no puedes ceder un poco? No respondí. Solo me di la vuelta y lo dejé ir. Pensando que era solo una rabieta mía, no le dieron importancia, y cancelaron todos sus compromisos para poder pasear con Violeta por montañas y playas. Recién medio mes después se acordaron de mí. Cuando por fin intentaron contactarme, se enteraron de que ya había ingresado a un programa confidencial del Estado, un proyecto de investigación de armas estratégicas que duraría diez años… Y que no pensaba volver jamás. Entonces sí, el pánico los invadió.
Historia corta · Romance
2.7K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Cuando el Amor se Convirtió en Recuerdo

Cuando el Amor se Convirtió en Recuerdo

En la víspera de la boda, Alejandra, la madrastra de Juan publicó una foto en twitter. En la foto, ella llevaba el vestido de novia que yo había elegido, sostenía un ramo de rosas rojas, y le pedía un beso a Juan con expresión tímida. El texto de la foto decía: ¨Deseo cumplido¨. Esta vez no llamé a Juan para quejarme y llorar como antes. Solo dejé un "me gusta", y un comentario:"La captura de pantalla ya hecha, se la he enviado al padre de Juan." Y poco después, Alejandra eliminó la publicación, mientras Juan me llamó: -Alena, eres demasiado celosa. A partir de ahora, pasaré toda mi vida contigo. Hoy simplemente cumplí el deseo pequeñito de Alejandra. ¡Habla con mi padre y explícaselo! Pórtate bien, y te preparo un regalo. Me reí con burla: -Juan, ¿no entiendes el lenguaje humano? ¡Ve a explicárselo a tu padre!
Historia corta · Romance
1.6K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Venganza en la Corte de Jade

Venganza en la Corte de Jade

La hermana gemela de Serafina Ruiz fue humillada y murió antes de su boda. Serafina, en una situación desesperada, se despide de su uniforme militar para reemplazar a su hermana en su boda, convirtiéndose en la nueva emperatriz. El emperador del reino, un tirano, había perdido a quien más amaba, y todas las concubinas del harén eran sustitutas de ese primer amor, siendo una de ellas la favorita del emperador. Serafina no se parecía en nada a la mujer que el emperador había amado y todos pensaban que él la despreciaría, que tarde o temprano perdería su posición como emperatriz. Y así fue, al segundo año del matrimonio, ambos decidieron separarse, pero la destituida no fue la emperatriz, sino el emperador. En esa noche, el tirano sujetó con fuerza el vestido de la emperatriz y dijo: —Si quieres irte, ¡será caminando sobre mi cadáver! Las concubinas lloraron, desconsoladas, y le suplicaron: —¡Mi señora!, no nos abandone, si tiene que irse, ¡llévenos con usted!
Romance
9.7197.2K vistasEn curso
Leer
Agregar a biblioteca
Renacer para vengarme: El precio de su traición

Renacer para vengarme: El precio de su traición

La familia Torres estaba al borde de la ruina cuando vinieron a pedirme que me casara con su hijo. Mi papá, sabiendo que llevaba diez años completamente enamorada de Nelson Torres, aceptó el matrimonio y, para colmo, invirtió una fortuna para sacarlos del desastre. La noche de bodas, Nelson me vendó los ojos con una corbata y me tomó una y otra vez. Un mes después, llena de felicidad, fui a buscarlo con el informe de embarazo en la mano, pero lo que escuché me dejó completamente congelada. Estaba en un bar, apostando a lo grande con sus amigos: —A ver, muchachos, ¿qué opinan? ¿Quién de ustedes cree que es el padre del bebé de Sofía Reyes, después de que se la cogieron entre varios? Uno de sus amigos soltó una carcajada grosera: —Señor Torres, yo solo le di tres veces... No me diga que es mío, ¿o sí? —Yo apuesto a que fue Paco, ese tipo se lució esa noche, Sofía casi se vuelve loca. ¡Le aposté diez mil dólares a que es de él! Fue en ese momento cuando entendí que, en realidad, no había sido Nelson con quien pasé la noche de bodas, sino con más de diez de sus supuestos amigos. Enloquecí y fui directo a confrontarlo, pero a él no le importó ni un poco. —¿Por qué tanto drama, si solo estás llorando? Si no fuera por la presión de tu familia, jamás me habría casado contigo. Si no hubieras obligado a Juana a irse, nunca te habría tratado así. —Escúchame bien, Sofía, el día que Juana me perdone, entonces sí, te dejaré en paz. Con el corazón destrozado, pedí el divorcio, pero él usó el video de esa noche para chantajearme y me metió en el sótano. —No te creas que te vas a ir tan fácil. Mis amigos y yo seguimos haciendo apuestas para ver quién es el papá de ese bastardo. Ocho meses después, allí, en ese sótano, perdí a mi bebé... y mi vida. Cuando abrí los ojos, volví al día en que los Torres me pidieron que me casara con Nelson para salvarlos. Esta vez, el día de mi boda, Nelson estaba llorando desconsolado.
Historia corta · Romance
4.8K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Les dolí cuando me perdían

Les dolí cuando me perdían

A los diez años, Diego me sacó del infierno y me juró que siempre me cuidaría. A los quince, apareció Bruno, quien también me prometió estar siempre a mi lado. Hoy, con veintitrés, esos dos que juraban protegerme... fueron los mismos que me arrojaron al mar con sus propias manos… Todo por ella, su alma gemela.
Historia corta · Romance
1.8K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
ANTERIOR
1
...
4142434445
...
50
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status