SUMISA POR ACCIDENTE
—También te amo Milaya.
Lo abrazo ansiosa mientras seguimos haciendo el amor, está vez es lento, mágico y sin dejar de decirnos cuanto nos amamos, pareciera que nuestros cuerpos se están despidiendo de una manera única, todo lo que siento es tan intenso que lloro, no sé la verdadera razón pero no puedo evitarlo.
—No llores, no quiero verte sufrir.
—Enzo no puedo explicar con palabras que es lo que siento por ti, pero te aseguró que nunca te voy a olvidar.