AMANECER AMÁNDOTE
no me amas, y empiezo a preocuparme, creo que jamás lo harás.
<<¿Por qué no puedo amarte, si eres el mejor hombre del mundo?>> su corazón se rompía por no poder hacerlo completamente feliz, cuando sabía que realmente se lo merecía.
-No pienses. . .
-Tranquila, no puedo obligarte a nada Sarah, yo lo entiendo, lo supe desde el inicio, nunca me engañaste, cariño. . . así te acepto – lágrimas silenciosas cayeron de sus ojos, y Sarah se sintió la más miserable de todas las mujeres- quiero tu amor, pero. . . me conformaré con tu cariño. . .debo irme Sarah.