مشاركة

Arrepentimiento: Mi Don heredó a su cuñada
Arrepentimiento: Mi Don heredó a su cuñada
مؤلف: Cecilia Severiano

Capítulo 1

مؤلف: Cecilia Severiano
Vi ese video una y otra vez… quizá diez veces, o más.

Cada repetición dolía más.

La forma en que Álvaro miraba el vientre de Sara… tenía más devoción que cuando pronunció sus votos frente a mí, en aquella iglesia, hace cinco años.

La pantalla del celular se apagó, y en ella quedó reflejado un rostro que apenas reconocí.

Frío. Rígido. Vacío.

Y entonces lo acepté…

El hombre que juró no traicionarme ya no existía.

La puerta del dormitorio se abrió.

Álvaro entró, con el cansancio marcado en cada paso. Pero al verme, su expresión cambió al instante, suavizándose como si nada hubiera pasado.

Como si no me estuviera rompiendo en silencio.

—¿Por qué sigues despierta? Te dije que no me esperaras.

Se acercó, como siempre, dispuesto a besarme.

Giré el rostro.

Sus labios rozaron apenas mi sien.

—Me desperté hace un momento —respondí con frialdad, mientras mis ojos se clavaban en el leve rastro de maquillaje en el cuello de su camisa.

Su mano quedó suspendida en el aire… pero la retiró sin decir nada.

—Elena, perdóname. Los mayores me han estado presionando… y te he descuidado.

Antes, habría cedido.

Antes, habría acariciado ese cansancio.

Ahora, el perfume que llevaba —el mismo que usaba Sara— me revolvía el estómago.

—¿De verdad? —lo miré directo a los ojos.

Apartó la mirada un segundo. Solo uno.

—Claro. Todo lo que hago es para proteger a nuestra familia. Tengo que asumir mi lugar como el Don.

Qué excusa tan perfecta.

Tan noble.

¿Protegerme…? ¿De verdad?

—Ve a bañarte.

No quería escucharlo más.

Cuando salió, se inclinó sobre mí y me besó en los labios.

—Elena… te extrañé.

Me empujó contra la cama con una urgencia casi desesperada.

—Solo contigo puedo ser yo mismo… no ese maldito Don.

Por un segundo…

Solo por un segundo…

Casi creí volver a ver al hombre que amé.

Pero entonces, su celular sonó.

Ese tono.

El de ella.

Álvaro se quedó inmóvil.

El deseo desapareció de sus ojos como si nunca hubiera existido.

Miró la pantalla… y todo en él cambió.

—¿Qué ocurre? —pregunté, aunque ya sabía la respuesta.

Se vistió a toda prisa.

—Hay un problema en el muelle. Tengo que ir.

Qué mentira tan conveniente.

—¿Es grave? —sostuve su mirada.

—Nada que no pueda resolver.

Besó mi frente con prisa.

—Duerme. Y dile a los guardias que vigilen bien.

El calor de su cuerpo aún estaba sobre mí…

Pero su corazón ya había corrido hacia otra mujer.

—Álvaro.

Se detuvo antes de salir.

—¿Qué pasa?

—Las cosas importantes… cuando se pierden… ¿se pueden recuperar?

Se quedó en silencio un segundo.

Luego sonrió, creyendo que hablaba del trabajo.

Me acarició el cabello.

—Deberías confiar en mí.

Y se fue.

Sin mirar atrás.

Observé el auto alejarse… directo a la casa de Sara.

Y sonreí.

Una sonrisa amarga.

Me giré hacia nuestra foto de boda.

Cinco años atrás…

Cuando Álvaro no era más que el hijo ignorado de los Rosales.

Aquel día tomó mi mano y me dijo:

—Si algún día tengo que elegir entre tú y mi familia… destruiré a los Rosales.

Qué promesa tan absurda.

Tan ingenua.

Porque al final…

Me dejó atrás.

Eligió a su familia.

Eligió al heredero que crecía en el vientre de Sara.

Y eso significaba…

Que yo también debía elegir.

Tomé mi celular.

Marqué un número que no usaba desde hacía cinco años.

Mi padre.

El hombre que intentó separarnos… y al que yo abandoné por amor.

Qué ridículo.

Por amor, fui capaz de romper con mi familia, ocultar mi identidad y vivir como una esposa perfecta durante cinco largos años.

Pero ahora… la hija de la familia Velasco había decidido volver a casa.
استمر في قراءة هذا الكتاب مجانا
امسح الكود لتنزيل التطبيق

أحدث فصل

  • Arrepentimiento: Mi Don heredó a su cuñada   Capítulo 12

    A Álvaro le arrebataron hasta el apellido.Fue expulsado de la familia Rosales… como si nunca hubiera pertenecido a ella.El hombre que alguna vez estuvo en la cima…Cayó.Y no volvió a levantarse.De la noche a la mañana, pasó de ser el patriarca…A convertirse en alguien que todos evitaban.Nadie quería ayudarlo.Nadie se atrevía siquiera a darle trabajo.Esa… fue mi orden.Quería que sintiera todo.El peso de la vida.La frialdad del mundo.La soledad.Terminó trabajando en el muelle… cargando cajas bajo el sol.Lavando platos en cocinas donde nadie lo miraba a los ojos.Por monedas.Por sobrevivir.De vez en cuando, recibía informes sobre él.Los leía sin expresión.En las fotos…Aparecía irreconocible.Ropa sucia.Manos heridas.La mirada… vacía.Lejos quedaba aquel hombre lleno de orgullo y vida de años atrás.No sentí lástima.Ni una sola vez.Era… lo que había elegido.Su madre tampoco escapó a la caída.Con el cambio de poder, perdió todo.Todo lo que la hacía sentirse superio

  • Arrepentimiento: Mi Don heredó a su cuñada   Capítulo 11

    Álvaro… finalmente apareció.Llevaba un maletín en la mano.Su aspecto… ya no era el de antes.Ojeras profundas. Mirada apagada.Como si en esos días hubiera envejecido años.Se detuvo frente a mí… y lo abrió.Dentro estaban los documentos.Todos.La transferencia de los activos principales de la familia Rosales…Y el emblema que representaba el poder del patriarca.—Aquí está todo lo que querías… —dijo, con la voz áspera.Hizo una pausa.—Pero tengo una condición.Lo observé sin emoción.—Habla.Sus dedos se tensaron levemente.—Quiero que cumplas tu palabra… y dejes en paz al resto de la familia.Bajó la mirada.—Yo cargaré con todo.Eso… no lo esperaba.Por un instante…Me sorprendió.Al final… eligió protegerlos.A ellos.No a sí mismo.Asentí.—Está bien.Mi voz fue clara.—Desde el principio… esto siempre fue entre tú y yo.Exhaló lentamente.Como si, por fin, pudiera respirar.Una sonrisa amarga cruzó sus labios.—Elena… ganaste.Negué suavemente.—No.Lo miré directo a los ojos

  • Arrepentimiento: Mi Don heredó a su cuñada   Capítulo 10

    Después de adquirir la mansión de los Rosales… no esperé.Organicé una fiesta allí.Una enorme.Deslumbrante.Invité a todas las familias influyentes…A todas.Excepto a una.La familia Rosales.La noche del evento, la música llenaba cada rincón de la finca. Las luces iluminaban los jardines… y las risas flotaban en el aire como si nada pudiera romper ese momento.Hasta que apareció él.Álvaro.Intentó irrumpir.Desesperado.Pero no llegó lejos.Los guardias lo redujeron contra el suelo sin esfuerzo.—¡Elena! ¡Sal! ¡Tienes que darme una explicación! —gritaba, con la voz rota.Lo escuché.Claro que lo escuché.Pero no reaccioné.Levanté mi copa.Sonreí.Y brindé con mis invitados.Como si no existiera.Como si nunca hubiera existido.Solo cuando la fiesta terminó…Salí.Caminé despacio hasta la entrada.Y lo miré.Desde arriba.—Álvaro… —mi voz fue suave, casi indiferente—. ¿Te gustó el regalo?Alzó la cabeza.Sus ojos estaban rojos. Vacíos.—¿Por qué me haces esto…?Solté una risa baja

  • Arrepentimiento: Mi Don heredó a su cuñada   Capítulo 9

    El final de Sara… fue peor de lo que cualquiera hubiera imaginado.Álvaro no tuvo piedad.Le destrozó las extremidades a ella… y a su amante.Luego los encerró juntos.Como un castigo retorcido.—Si tanto se aman… entonces quédense así para siempre.Y eso fue todo.En cuanto a su familia…La caída fue igual de brutal.La familia Rosales los aplastó sin contemplaciones, y lo poco que quedó… fue repartido entre otros clanes.Como si nunca hubieran existido.Después de eso…Álvaro creyó que todo podía arreglarse.Que aún había una oportunidad.Que yo… volvería.Así que apareció en la subasta benéfica que yo organizaba.Elegante. Arreglado.Como en los viejos tiempos.Traía un regalo.Un diamante rosa.“Corazón de verano”.Una pieza única… absurdamente costosa.Como si el dinero pudiera comprar lo que destruyó.Se acercó a mí, con esa sonrisa que antes me desarmaba.—Elena… es para ti.Ni siquiera lo miré.—Señor Rosales, no tenemos nada que hablar.Su expresión se quebró apenas.—Elena, y

  • Arrepentimiento: Mi Don heredó a su cuñada   Capítulo 8

    Después de la cumbre… Álvaro enloqueció.Se instaló frente al hotel donde me hospedaba, como si el simple hecho de quedarse ahí pudiera hacerme volver.Mandó traer flores, joyas, todo aquello que alguna vez me gustó…Como si los recuerdos pudieran comprarse.Incluso intentó entrar por la fuerza.Pero cada vez…Diego y sus hombres lo detenían sin contemplaciones.Lo golpearon.Le dejaron el rostro marcado.Y aun así…No se fue.Se quedó ahí, bajo la lluvia, bajo el sol…Como un perro abandonado que se niega a aceptar que ya no tiene dueño.Lo observé desde la ventana.Sin sentir nada.—Princesa, ¿quieres que lo quite de aquí? —preguntó Diego, a mi lado.Negué lentamente.—Déjalo. Que espere.Pero su insistencia no me conmovió.Al contrario…Encendió algo más oscuro dentro de mí.Más frío.Más profundo.Y entonces… dejé de contenerme.Ataqué. Sin piedad.Compré al mayor proveedor de armas de su familia.Le arrebaté a su mano derecha.Y envié, de forma anónima, toda su información más suc

  • Arrepentimiento: Mi Don heredó a su cuñada   Capítulo 7

    El día de la cumbre…Todo estaba listo.Luces, trajes impecables, sonrisas falsas… poder disfrazado de elegancia.Álvaro llegó del brazo de Sara.Ambos vestidos a la perfección.Ella… orgullosa, altiva, aferrada a su brazo como si ya fuera la dueña de todo. Mostrándose, sin pudor, como la señora de la familia Rosales.Él…Distraído.Inquieto.Como si algo no encajara.Como si alguien… lo estuviera mirando.Y entonces…Las puertas del salón se abrieron.El silencio cayó de golpe.Entré.Un vestido rojo, largo, ardiente… como el fuego que una vez lo consumió todo.A mi alrededor, hombres de negro avanzaban conmigo, firmes, impenetrables.Y yo…Caminé sin prisa.Sin mirar a nadie.Pero sentí su mirada en el instante exacto.Álvaro.Se quedó inmóvil.Sus pupilas se contrajeron… como si hubiera visto un fantasma.Sara también me vio.Su rostro perdió el color al instante.—¿E… Elena? Tú no…No me detuve.No para ellos.Nunca más.Avancé directo hacia el estrado.Cada paso…Era una herida ab

فصول أخرى
استكشاف وقراءة روايات جيدة مجانية
الوصول المجاني إلى عدد كبير من الروايات الجيدة على تطبيق GoodNovel. تنزيل الكتب التي تحبها وقراءتها كلما وأينما أردت
اقرأ الكتب مجانا في التطبيق
امسح الكود للقراءة على التطبيق
DMCA.com Protection Status