Compartir

Capítulo 16

Autor: Bella y Frágil
Alessia observó cómo los hombres arrastraban a Dante hacia la oscuridad de la calle. Al perderlo de vista, la última pizca de arrogancia desapareció de su rostro. El pánico se apoderó de ella. Se dejó caer sobre las rodillas y gateó, desesperada, hacia Leonardo. Al llegar a sus pies, bajó la cabeza y golpeó la frente contra el asfalto una y otra vez, con tanta fuerza que la piel se le abrió y un hilo de sangre comenzó a mancharle la cara.

—¡Don Giorgi, por favor, déjeme ir! ¡Me equivoqué! —rogó
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • La Venganza de la Heredera   Capítulo 16

    Alessia observó cómo los hombres arrastraban a Dante hacia la oscuridad de la calle. Al perderlo de vista, la última pizca de arrogancia desapareció de su rostro. El pánico se apoderó de ella. Se dejó caer sobre las rodillas y gateó, desesperada, hacia Leonardo. Al llegar a sus pies, bajó la cabeza y golpeó la frente contra el asfalto una y otra vez, con tanta fuerza que la piel se le abrió y un hilo de sangre comenzó a mancharle la cara.—¡Don Giorgi, por favor, déjeme ir! ¡Me equivoqué! —rogó, con la voz ahogada por el llanto—. No lo volveré a hacer. ¡Le juro que jamás volveré a acercarme a la signorina Chiara!Leonardo la observó desde arriba. Su rostro era una máscara inexpresiva, desprovisto de la más mínima compasión.—Cuando la lastimabas, ¿alguna vez te detuviste a pensar en las consecuencias? —preguntó con voz pausada—. Incluso si te quitamos la vida ahora mismo, eso no compensaría ni una fracción del dolor que ella sintió al perder a su hijo.Sin agregar una palabra más,

  • La Venganza de la Heredera   Capítulo 15

    Alessia hizo una pausa y, al retomar la palabra, alzó la barbilla con una satisfacción cruel.—¡Porque tú eres uno de los culpables de asesinar a su hijo! —escupió.—¿Hijo? —El cuerpo entero de Dante se tensó y su respiración se detuvo por un segundo. Giró sobre sus talones para mirarme, con el desconcierto más absoluto reflejado en el rostro—. ¿Tú y yo... esperábamos un hijo? —preguntó, faltándole el aire.Mis ojos ardieron cuando recordé el accidente. Sin embargo, me tragué las palabras y me limité a sostenerle la mirada, sin mostrarle nada de mi dolor. Mi silencio se convirtió en la respuesta más letal que pude darle.Dante asimiló de inmediato que Alessia no mentía. Un temblor visible le recorrió los brazos y el poco color que le quedaba en las mejillas desapareció por completo. Dio un paso hacia atrás, tropezando con sus propios pies, y habló con el tono roto de quien se aferra a una última y desesperada esperanza.—Estás mintiendo, ¿verdad? —rogó.Al observar su miseria, Al

  • La Venganza de la Heredera   Capítulo 14

    Bajé la mirada hacia las mujeres que temblaban sobre la alfombra.—¿No miraban a las criadas por encima del hombro? Entonces prueben en carne propia lo que significa servir a otros —sentencié con indiferencia.Para esas perras acostumbradas a los privilegios, la orden equivalía a la peor humillación posible, pero ninguna tuvo el valor de levantar la voz para oponerse.Al escuchar mi decisión, Leonardo dejó asomar una leve sonrisa. Me miró con una ternura que me pareció irresistible. Su voz sonó grave, pero suave:—Lo que tú ordenes.Los soldati las escoltaron hacia la salida del salón de inmediato. Otros dos hombres tomaron a Dante por los brazos y lo sacaron a rastras mientras seguía inconsciente.La tensión en el ambiente se disipó poco a poco. La iluminación principal volvió a encenderse, un pianista comenzó a tocar una melodía hermosa de fondo y los invitados no tardaron en acercarse para felicitarme, fingiendo con descaro que la escena anterior jamás había ocurrido.Al fin

  • La Venganza de la Heredera   Capítulo 13

    Al escucharme, Dante palideció de golpe. Sus pupilas se contrajeron. El hombro herido le temblaba por el esfuerzo y la sangre continuaba empapando la tela de su camisa. Un torbellino de culpa e incredulidad le enturbió la mirada.—Cara, no hagas esto —suplicó, con la voz desgarrada por el dolor.Parecía incapaz de asimilar que lo tratara como la rata que era.Uno de sus hombres de seguridad se acercó, con el ceño fruncido por la urgencia.—Jefe, deje de hablar. Su hombro no puede esperar. Necesita un médico ahora mismo —lo apremió.Dante le apartó el brazo de un manotazo, aferrándose a una energía que no debería tener en ese estado. Dio un paso inestable hacia el frente, sin apartar los ojos de mí.—Así que sabías tu verdadera identidad todo este tiempo. ¿Por qué me lo ocultaste? ¿Acaso no confías en mí? —reclamó con voz ronca.Mi madre dio un paso al frente al escuchar esa absurda acusación. Mantuvo un semblante inexpresivo y no se mordió la lengua.—Dante, ¿qué derecho tienes

  • La Venganza de la Heredera   Capítulo 12

    Un disparo ensordeció la sala y cortó el ruido de los invitados de tajo. Me quedé inmóvil, incapaz de reaccionar durante un segundo que me pareció eterno, hasta que vi a una figura que se interpuso entre nosotras... Dante.La bala le destrozó el hombro y la sangre comenzó a brotar. En su camisa apareció una mancha de roja que se extendía poco a poco. Soltó un gruñido mientras su cuerpo se tambaleaba por el impacto, pero intentó mantener el equilibrio para seguirme protegiendo.En ese momento, una figura alta emergió de las sombras y me atrapó entre sus brazos con una fuerza abrumadora. Su abrazo era amplio y cálido con un toque de aroma a cedro. Su calor disipó el miedo atrapado en mi pecho.Levanté la vista hacia él. Su rostro tallado por los ángeles contrastaba con la energía dominante que desprendía su presencia. Él había estado observando la escena desde las sombras y, al notar el revólver, se acercó para blindarme del peligro sin pensarlo dos veces.Mis padres corrieron hacia

  • La Venganza de la Heredera   Capítulo 11

    La discusión en el salón estalló de inmediato. Los espectadores de la transmisión en vivo se multiplicaron por mil. Nadie quería perderse el desenlace del drama.«Así que ella es la impostora. Con razón intentó tenderle una trampa a la signorina Chiara. Seguro estaba aterrorizada de que descubrieran su verdadera identidad».«Qué asco. Fingiendo ser tan frágil e inocente mientras hace cosas tan podridas en las sombras».«Antes pensaba que Chiara era una loca, pero ahora es obvio que Alessia orquestó todo este espectáculo».Alessia leyó la pantalla y su respiración se volvió errática, como si cada comentario fuera una aguja. Se levantó de un salto, con los ojos enrojecidos y el pecho subiendo y bajando a toda velocidad.—¡Cállense! ¡Todos ustedes, cierren la boca! Chiara debió haber engañado a mamá y a papá. ¡¿Cómo carajos voy a ser la mentirosa?! —chilló.Sus gritos histéricos no lograron imponerse sobre el ruido acusatorio de los invitados.Mi padre frunció el ceño. Con el sembl

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status