LOGINEl día que fuimos al registro civil a firmar, mi novio, el verdadero heredero —Rodrigo Aguiñaga—, fue sustituido en pleno trámite. La prometida de Rodrigo —la "princesa de la mafia"— se aferró a su brazo y me miró con una sonrisa triunfal, como si ya hubiera ganado. —Estafadora matrimonial y falso heredero, ¿no son la pareja perfecta? No le respondí. Solo clavé la mirada en Rodrigo. Cuando el clan mafioso por fin lo recibió de vuelta como el verdadero heredero, por querer casarse conmigo se aguantó el castigo del clan tres días y tres noches. Pero hoy, en cambio, asintió y se sumó al "chiste" sin el menor remordimiento. —Es una broma, no te vas a enojar, ¿verdad? Y luego lo dijo como si estuviera repartiendo migajas: —Es solo el trámite. Cuando a Vanessa se le pase, tú y Luis se divorcian y luego tú y yo firmamos en el registro civil. Yo sonreí. Me di la vuelta y caminé directo hacia el falso heredero —Luis Aguiñaga—, lo miré de frente y solté, con una calma que hasta a mí me sorprendió: —Ya estamos casados por el civil, amor, así que toca planear bien nuestra boda.
View MoreCuando Luis soltó el arma, no la arrojó lejos: la dejó caer a poca distancia de mí.Lo hizo a propósito.Provocó a Rodrigo, lo usó como pantalla y, al mismo tiempo, desvió la atención de Vanessa; cuando mi mirada se cruzó con la suya, entendí en un segundo lo que estaba haciendo.Me estaba dando una oportunidad.Así que, en medio del caos, la que nadie veía se agachó sin hacer ruido y tomó el arma.En un instante, la balanza se inclinó.—Como esposa del heredero de la familia Guzmán, no voy a permitir que mi esposo muera aquí.Me humedecí los labios y sonreí con descaro.Aprovechando que Rodrigo no reaccionó a tiempo, Luis le soltó un puñetazo con todas sus fuerzas, directo a la cara.Rodrigo salió disparado, se estrelló contra una fila de mesas y cayó inconsciente.Cuando todo terminó, Luis caminó hacia mí, me levantó en brazos como si no pesara nada y me besó la mejilla.—Lo hiciste muy bien, así se hace.Los guardaespaldas llegaron enseguida; se llevaron el cuerpo de Vanessa, y Rodr
—¡Ni te muevas!Era Vanessa. Tenía el arma apoyada en la espalda de Luis.—Tira el arma, o te mato ahora mismo.A un lado, Rodrigo se sacudió de encima toda la oscuridad de antes, se echó a reír y, como si le hubieran prendido una chispa, empezó a azuzarla, emocionado.—¡Eso, mátalo! ¡Mátalo! ¡Por su culpa tu familia y la mía quedaron hechas pedazos, así que se lo merece!Luis ni se dignó a mirarlo. Con la voz fría, controlada, habló directo a Vanessa.—Déjanos ir, y prometo que la familia Guzmán no volverá a meterse con sus dos familias. Pero si te atreves a hacerme daño, ese precio no van a poder pagarlo.Hubo un silencio breve, tenso, como si el aire se hubiera quedado suspendido. Entonces Vanessa soltó una carcajada.Tenía el rostro desencajado, los ojos desorbitados, igual que Rodrigo.—¿Precio? ¿Qué precio, si ya estoy acabada?Después del cerco de los otros clanes, las familias Aguiñaga y Rodríguez quedaron muy golpeadas, sí, pero todavía podían sostener su base; y justo cuando
Había adelgazado muchísimo; tenía las ojeras hundidas, el pelo hecho un desastre y el traje que antes llevaba siempre impecable ahora estaba arrugado, deslucido, sin rastro de aquella arrogancia de heredero.En cuanto me vio, se le iluminó la mirada y se lanzó hacia mí, desesperado.Mis guardaespaldas reaccionaron al instante y lo frenaron antes de que pudiera acercarse.—¡Perla! —gritó desde el otro lado, con la voz hecha pedazos—. ¡Me equivoqué, ya lo sé! No debí permitir que Vanessa se burlara de ti, pero yo siempre te he amado a ti, eso no ha cambiado. ¡Fueron cinco años! Vuelve conmigo, por favor. Si regresas, te lo doy todo, lo que quieras. Empecemos de nuevo como antes, ¿sí?—¿"Como antes"? —solté una risa y me salió más fría de lo que esperaba—. ¿Cuál "antes"? ¿El del Registro Civil, cuando me convertiste en un chiste delante de todos para hacer reír a Vanessa? ¿O el de cuando dejaste que Vanessa se instalara en nuestra casa y tirara mis regalos como si fueran basura? ¿O el de
No sé por qué, pero sentada en el auto no sentí pasar el tiempo; cuando quise darme cuenta, ya habíamos llegado.A ambos lados del camino, dentro del terreno, había una franja de árboles tan ancha que parecía un bosque, y al frente, dominándolo todo, se alzaba una mansión gigantesca.Rafael habló con un respeto impecable.—Señora Ramírez, bienvenida a la familia Guzmán. El Padrino y la Madrina tienen muchas ganas de conocerla.Yo bajé todavía aturdida, caminé como en piloto automático y crucé la entrada de aquella casa que parecía un mundo aparte.Apenas pisé el gran salón, una mujer bellísima me tomó las manos sin darme tiempo de reaccionar.—¿Tú eres Perla? Qué hermosura. Mi hijo te metió en un lío, de verdad lo siento. Luis creció lejos de casa y tú lo elegiste justo cuando lo habían dejado de lado y estaba en su peor momento. En esta familia, todos te estamos agradecidos.Sus palabras me dieron vergüenza, una vergüenza extraña, cálida.—Yo… en ese momento no sabía quién era. Solo…






Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.