Precisamente por ser tan inteligente, le faltaba calidez humana, y tampoco era muy cercano ni siquiera con su propia madre.Al regresar a casa, Doña Gómez también llamó a Héctor y mencionó el mismo asunto.—Escuché por Malena que Julieta regresó a vivir a Casa García, ¿es cierto?Doña Gómez llamó ese día para preguntar por el estado de salud de Julieta. Sin embargo, Malena no tardó en empezar a quejarse de ella, enumerando una por una todas sus faltas.Malena pensó que Doña Gómez, igual que Héctor, se pondría de su lado.Quién lo hubiera imaginado: Doña Gómez la reprendió con severidad. Malena se quedó pálida y no se atrevió a decir una sola palabra más.Héctor se masajeó el entrecejo:—Julieta es adulta. Sabe lo que hace. Si decidió volver a Casa García, es su libertad.Antes, cuando él mencionó el divorcio, Julieta ya era consciente de su situación y no volvió a hacer nada sin sentido. Era una persona que sabía ubicarse.Cuando Julieta trabajaba como su asistente, aunque ocultaba
Read More