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Plot & Setting

31
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Arrepentirse
Seducción
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18+
Encuentro Amoroso
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Venganza
Matrimonio
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Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
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Crimen
Telepatía
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Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
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Apocalipsis
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12
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Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
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Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
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Múltiples Perspectivas
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Psicópata caprichoso Short Stories & Novels

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El Oso de La Cabañita - caprichoso novels & stories
Melanie Grande
—Esto sabe muy raro... y me duele la boca... Atrapada en aquel infierno nevado, busqué calor en los brazos del hombre maduro que también estaba atrapado allí conmigo. Esa cosa enorme me llenaba la boca; su intenso olor me mareaba y la saliva tibia se me escurría de los labios. Las manos ásperas del hombre me rozaban la piel y manoseaban mis pechos. En aquel infierno nevado, él jadeaba mientras me empujaba la cabeza con brusquedad y no paraba de estremecerse de placer. —Cosita buena, lame más ahí para que salgan más nutrientes; si no, nos moriremos congelados en esta cabaña.
El Nuevo Muñeco De La Vecina - caprichoso novels & stories
Erosi
Mi mamá tiene una tienda de artículos para adultos. Ese día estaba tan cansado que me quedé a descansar ahí, pero sin querer quedé atrapado en una cama erótica. Cuando la señora Rebeca de al lado entró a la tienda, me confundió con la novedad del catálogo y me bajó los shorts...
Puse A Madre E Hija En Cuatro Ruedas - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Hay algo duro aquí abajo que me está picando. En el auto de la escuela de manejo, para enseñarle a manejar a mi ahijada, hice que se sentara en mis piernas para guiarla personalmente. Pero apenas encendimos el motor, el auto se nos apagó y la carrocería dio un brinco muy fuerte. Esos amortiguadores de mi ahijada se hundieron profundamente en mi entrepierna. Lo que terminó por acelerarme el pulso fue notar que Camila solo llevaba puesta una minifalda cortísima que no le cubría nada.
Un Semental Para Navidad - caprichoso novels & stories
Hombre Sucio
—Pervertido... llevas mucho tiempo con las ganas, ¿verdad?... En Nochebuena, mi hermano trajo a casa a una novia de lo más sensual y provocadora. Con que me provocara de todas las formas posibles ya era suficiente, pero ni siquiera me dejó tranquilo cuando fui al baño. Entró con una cubeta y se agachó frente a mí: —Ayúdame a lavarme las nalgas... ¿sí? ¿Cómo iba a contenerme ante semejante escena? Entonces, extendí la mano...
Inseminación Corporativa - caprichoso novels & stories
Leep
—Sigue, no pares. Hazla gritar, quiero escucharla. Esa noche, ya tarde, en la recámara, le hice trizas el fino y delicado camisón de seda a la esposa del jefe. No llevaba nada debajo. Ese cuerpazo de metro setenta se estremecía bajo mis manos, y sus piernas blancas y esbeltas se me enroscaban a la cintura con fuerza, casi sin querer, mientras seguía con el celular en la mano y la llamada del jefe en altavoz. Atrapada entre la vergüenza y un placer arrollador, se aferraba a las sábanas, indefensa, mientras gemía mi nombre sin darse cuenta. Justo cuando, con mi miembro tan duro que me dolía en la mano, lo alineaba con su sexo empapado, a punto de embestirla con fuerza, alguien abrió la puerta de la recámara.
Colegiala Pública - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Padrino, me equivoqué, no volveré a ir al club nocturno... Mmm, ahí no me puedes tocar. A altas horas de la noche, en la entrada del club nocturno, una atractiva mujer con medias negras estaba tirada en la calle, tan borracha que dejaba a la vista su calzoncito blanco. Me puse eufórico y deslicé la mano por debajo de su falda. Para mi sorpresa, me confundió con su padrino y creyó que venía a darle una lección, por lo que se quedó tan asustada que no se atrevió a moverse. Aproveché la situación para separarle las piernas y me abalancé sobre ella con fuerza. —¡Padrino! ¿Por qué me castigas de esta manera? —gritó aterrada.
Fotos De Mal Tercio - caprichoso novels & stories
Lucía Tormentas
—Qué... qué delicia... nadie me la mete como tú... Soy fotógrafo de desnudo artístico. A través de mi lente he capturado a incontables mujeres en sus poses más seductoras y desinhibidas. Las mujeres que pasan por mi cámara, sin importar cómo fueran antes, terminan convertidas en modelos de primera. Por una sola razón: todas fueron moldeadas por mí. En la penumbra de la habitación, la mujer estaba desnuda, hincada a cuatro puntos sobre la cama, jadeando mientras su pecho subía y bajaba. Tenía las mejillas encendidas, la mirada llena de deseo, y solo su trasero redondo y perfecto, sostenido por mis manos, seguía en alto...
Azafata para Volar en Casa - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Sobrino, ¿no tienes algunos videos para adultos por ahí? Por las noches me siento muy sola. En plena madrugada, mi tía abrió la puerta de mi cuarto. Llevaba una lencería muy sensual que dejaba ver su cuerpo firme y su piel blanca y suave. Yo me la estaba jalando con sus medias y, del susto, me tapé rápido con la cobija. —Tía, ¿por qué entras así sin tocar? Ella tenía la cara toda roja. —Traigo muchísimas ganas, y el inútil de tu tío no me satisface para nada. Ándale, búscame unos videos de los buenos, yo me las arreglo sola. Me toqué el garrote, listo y duro, y le dije entre risas: —¿Y si mejor te ayudo yo?
El Semental De Los Tres Huevos - caprichoso novels & stories
Benito Camelier
—Como no logro curarte desde la mente, voy a tener que iniciar el tratamiento de manera física. Ven aquí. La despampanante doctora Paulina se quitó la ropa interior y se recostó en la camilla. Abrió las piernas y, con un gesto coqueto, me hizo señas para que me acercara.
El Pervertido De Mis Fantasías - caprichoso novels & stories
Romanticuyo
Cuando el lente del telescopio del departamento de enfrente se posó en mí, yo estaba acurrucada en la cama, temblando todita mientras jugaba con mi juguetito. Al darme cuenta de que alguien me espiaba, el pánico llegó acompañado de una oleada abrumadora de placer y emoción. Alcancé el orgasmo bajo esa mirada ardiente, deshecha, como si esa misma mirada me acariciara y jugara conmigo. Hice lo más atrevido de mi vida. De frente a esa mirada ardiente a la distancia, abrí las piernas poco a poco para mostrarle cómo me metía el juguetito. Pero en ese momento aún no lo sabía… Que en el futuro, aquella mirada me haría perder el control hasta la perdición.
Aprendiendo a que Me Manejen - caprichoso novels & stories
Héctor Cerrajas
Mientras hacía prácticas de manejo con el papá de mi amiga, me salió con que tenía que aprender sentada encima de él. El camino estaba lleno de baches, y yo no dejaba de subir y bajar sobre él; era imposible no sentir algo caliente y duro apretado contra mi trasero, a punto de entrar en acción, frotándose contra mi entrepierna al ritmo de mis movimientos. Me pasaba las manos por todo el cuerpo, con el pretexto de que me estaba ayudando a controlarme. Hasta que me metió los dedos y sentí una humedad inconfundible ahí abajo. Entonces lo supe. Todo estaba por salirse de control.
Un Polvo en Familia - caprichoso novels & stories
Señor Calabazón
Mi cuñada pensaba que yo estaba ciego y por eso nunca le importó mostrar su cuerpo delante de mí. Pero nunca imaginé que me pediría que la ayudara a sacarse algo que tenía dentro. Le palpé el cuerpo a mi cuñada y, al final, guiado por ella, terminé por hundir los dedos en su intimidad húmeda y caliente, hasta tocar el pedazo roto del pepino. Nadie lo sabía, pero yo ya había recuperado la vista.
Los Sabrosos Melonis de La Verdad - caprichoso novels & stories
Viejo Verde
—Por favor… Dámelo, me arde mucho ahí abajo, el calor me está matando... ven... Por las escaleras de emergencia del edificio, en penumbra, miré a esa vecina guapa con la cara encendida y se me aceleró el pulso. Quise dar el paso para ayudarla, pero vacilé, y de pronto ella abrió las piernas frente a mí... Al ver lo mojada que estaba, ya no pude contenerme...
Tres Minutos A Oscuras - caprichoso novels & stories
Pervertido Asqueroso
Mi novia insistió en que su mejor amiga nos acompañara de vacaciones, pero lo que no sabe es que Ivanna es una mujer bien descarada que se puso una tanga solo para estarme provocando...
Curso de Perreo Intensivo - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Profe, ¿todavía más rápido? Estaba a gatas sobre el tapete de yoga, sacudiendo el trasero como loca, mientras me amasaba los pechos sin parar con las manos. Las alumnas detrás de mí, todas a la vez, tenían los ojos clavados en mi trasero vibrante. —Muy bien, mantén ese ritmo. Ahora vamos a hacer una práctica en vivo. Entonces el profe se bajó los pantalones y se acostó debajo de mí.
22cm de Clases - caprichoso novels & stories
Lucía Tormentas
—Ay sí… sí… qué rico… En el dormitorio de chicas, la muchacha desnuda dejó escapar un sonido parecido a un sollozo. Arqueó el cuerpo delicado hacia adelante, apretó la sábana con las dos manos y se quedó tiesa. La abracé con fuerza hasta que se desplomó sobre la cama sin fuerzas. Y en ese momento giré la cabeza y me crucé con la mirada de su compañera de cuarto. Aquella chica también tenía la cara encendida de vergüenza. Su mano se movía al ritmo de mis embestidas, complaciéndose a sí misma, como si fuera ella a la que yo estuviera cogiendo…
Turbulencia En Medias De Seda - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Fabi, porfa, ayúdame a descargar unas pelis de esas fuertes, es que me siento muy sola esta noche. Era tarde cuando mi tía Violeta abrió la puerta de mi cuarto. Solo traía puesta lencería muy sensual que dejaba ver sus nenas bien formadas. Justo me la estaba jalando y, del susto, me tapé rápido con la cobija. —Tía, ¿por qué entras así sin tocar? Ella tenía la cara toda roja. —Es que me arde todo de las ganas y el inútil de tu tío ni me toca. Ándale, búscame unas pelis cochinas para que me pueda encargar yo misma. Me toqué el fierro, que ya estaba bien duro, y le dije riéndome: —¿Y si mejor te ayudo yo con eso?
Aprobó El Examen Sentada En Mis Piernas - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Señor instructor, ¿qué es eso duro que siento ahí abajo? En la escuela de manejo, dentro del Instituto de Artes de San Pedro, estaba dándole clases a una alumna de primer año bastante atractiva. Nunca me imaginé que esa chica, que a primera vista parecía ingenua, vendría vestida de manera tan provocativa e insistiría en sentarse sobre mis piernas para que le enseñara a manejar “mano a mano”. Durante todo el trayecto, tuve que resistir mis impulsos y concentrarme en enseñarle bien, ignorando a propósito cómo se frotaba contra mí, a veces sin querer y otras no tanto. Pero quién iba a decir que soltaría el embrague demasiado rápido. El motor se apagó y dio una sacudida. Ella cayó de sentón entre mis piernas. El impacto se sintió en su zona más íntima. Y lo único que traía puesto era una faldita corta y ropa interior de tela muy delgada.
Bebiendo La Cura Viscosa De Mi Deformidad - caprichoso novels & stories
Mangonel
—¿Por qué tienes un bulto ahí abajo? No se parece en nada a lo mío. Lucy, mi vecina de dieciocho años, me miraba con curiosidad esa parte del cuerpo. Había algo en su mirada que delataba un deseo, aunque ella no entendiera lo que estaba sintiendo. Yo fingí no entender. —¿Dices que no se parece? Enséñame cómo es el tuyo. No esperaba que lo hiciera sin dudarlo; de pronto, se bajó su minifalda blanca y me mostró su piel blanquísima. —Mira, aquí yo estoy plana, no tengo nada.
Florecita de Maizal - caprichoso novels & stories
Joseph LaGranje
Tras la muerte de mi esposo, mi deseo sexual se volvió insaciable. Cada vez que caía la noche anhelaba que alguien me la metiera con ganas. Estando en la plenitud de la vida, el deseo sexual que dominaba mi cuerpo me atormentaba día y noche. No tuve más opción que acudir al doctor del pueblo para buscar tratamiento para este deseo inconfesable, pero jamás imaginé que él...
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