Novels
Short Stories

Genres

Mafia×
All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

49
Egoísta×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Arrepentirse×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Egoísta Mafia Short Stories & Arrepentirse Novels

Discover a collection of engaging Egoísta Mafia short stories featuring Arrepentirse, with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
La Moretti que dejó de esperar - Mafia novels & stories
September
Le di ocho años de mi vida a Adrian Vale. Ocho años de espera, de perdones y de fingir que no dolía cada vez que elegía su orgullo, su carrera o a su amiga de la infancia antes que a mí. Siempre decía que me amaba. Siempre decía que el matrimonio era solo cuestión de tiempo. Pero, de algún modo, ese momento nunca llegaba. En la boda de mi mejor amiga, cuando el ramo finalmente cayó en mis manos, le di una última oportunidad. Solo necesitaba una frase. Una sola. En cambio, Adrian tomó el ramo de mis manos… y se lo entregó a otra mujer. Creyó que me calmaría, que volvería y seguiría esperándolo como siempre. Pero olvidó algo. Yo era Elena Moretti. Y cuando una mujer Moretti deja de esperar… jamás mira atrás.
Se Casó por Un Reto y Me Perdió - Mafia novels & stories
Araceli Martínez Gallardo Prieto
Después de que Seraphina perdió en un juego de verdad o reto, mi prometido fue al Registro Civil y se casó con ella. Lo llamé cuarenta y siete veces. Al final, la única respuesta que recibí fue una captura de la historia de Instagram de Seraphina. En la foto, Seraphina y Vincenzo Ferraro mostraban un acta de matrimonio recién expedida. Ella sonreía como si hubiera ganado. Él llevaba la camisa blanca que yo le había planchado esa misma mañana y le pellizcaba la mejilla como si aquello fuera lo más normal del mundo. Un minuto después, Vincenzo me llamó. —Elena, no hagas esto más grande de lo que es. Fue solo un juego. Dame treinta días. En cuanto me divorcie de ella, nos casamos como lo habíamos planeado. Creyó que iba a perdonarlo, como siempre lo había hecho durante los últimos tres años. Pero esta vez no lloré. No hice ningún escándalo. Solo le di "me gusta" a la historia de Seraphina y le respondí: "Felicidades". Fui a nuestro departamento a dejarle el anillo de compromiso y después desaparecí de Ciudad Aurelia. Él creyó que solo era un arranque mío. Solo cuando ya no pudo comunicarse conmigo y su gente me buscó por toda la ciudad sin encontrarme, por fin entró en pánico. Pero él no tenía idea: la Elena que lo amaba murió en el momento en que se casó con otra mujer.
Paquete Entregado, Esposa Perdida - Mafia novels & stories
Myosotis
04:00 A. M. Aeropuerto Internacional JFK. Desactivé el modo avión y la pantalla del teléfono se iluminó de inmediato. La primera notificación fue una historia de Instagram publicada por mi esposo, Donovan Valentino, Don de la familia Valentino, a las 3:30 de la madrugada. Era una foto de la espalda de Seraphina Moretti. La descripción decía: *Operativo 50 completado. Paquete entregado a salvo.* Una hora antes, mi vuelo había atravesado una turbulencia catastrófica en medio de un cielo completamente despejado. El avión cayó casi dos mil pies en cuestión de segundos. Me aferré al cinturón hasta que los nudillos se me pusieron blancos, mientras la carta de amenaza enviada por una familia rival se clavaba arrugada contra mis costillas como una cuchilla. Y durante aquellos segundos de caída ciega, solo pensé una cosa: *Si sobrevivo a esto… si Donovan me está esperando en llegadas… romperé los papeles de transferencia a Dubái y me quedaré.* Pero no había llamadas perdidas. Ni mensajes. Había estado demasiado ocupado recogiendo a Seraphina. Conocía todos los detalles de mi vuelo. Simplemente no le importó. Cuatro años de matrimonio. Cincuenta operativos de seguridad completamente armados para Seraphina. ¿Y para mis ciento doce vuelos internacionales durante esos mismos cuatro años? Lo máximo que recibí fue un conductor esperando en un sedán sin identificación. Incluso aquella noche en que hombres de los Gambino me siguieron desde Manhattan y terminé encerrada durante seis horas en el baño de un diner… Donovan no respondió hasta el amanecer. Después de la duodécima llamada. Mi transferencia a Dubái ya estaba confirmada. El acuerdo de divorcio firmado descansaba dentro de mi bolso. Y esta… sería la última vez que volvería por él.
Le Enseñé a Decirle Adiós a Su Padre - Mafia novels & stories
Summer
Después de descubrir que mi esposo, Leonardo Marchetti, no lograba olvidar a su primer amor, empecé a enseñarle a nuestra hija Sofia a llamarlo “tío Leonardo”. Un día, Sofia se torció el tobillo en la escuela. En plena madrugada, Leonardo recibió una llamada: era Valentina quien lloraba al otro lado de la línea porque su hija, Lily, había tenido una pesadilla y no paraba de gritar que quería un padre. Leonardo se fue sin decir una palabra. Mientras le ponía una compresa de hielo en el tobillo hinchado a Sofia, le susurré: —Di “Adiós, tío Leonardo”. Leonardo prometió ir al día deportivo de la escuela de Sofia. Entonces llamó Valentina, sollozando que Lily no tenía un padre que corriera con ella la carrera de tres piernas. Él se largó sin pensarlo dos veces. En esa ocasión, solo le pasé el celular a Sofia y le dije que avisara a su maestra: —El tío Leonardo dice que no va a poder venir. Cada vez que pasaba, Sofia dudaba. No entendía por qué la obligaba a hacer eso. Hasta que, un día, Leonardo por fin se dio cuenta de lo mucho que nos había fallado. Dejó de lado todos sus asuntos de la mafia para asistir al recital de piano de Sofia y juró que no se lo perdería. Sofia esperaba tras bambalinas con los demás niños. Entonces vibró el celular de Leonardo. Era Valentina. No alcancé a escuchar lo que dijo, pero podía adivinarlo. Lily lloraba. Lily lo necesitaba. Lily no tenía padre. Leonardo regresó a donde yo estaba. Pero antes de que pudiera empezar con sus excusas, Sofia habló desde el escenario. —Está bien, tío Leonardo. Ve a cuidar a tu otra hija. Con que mamá se quede aquí a verme es suficiente.
La hija abandonada - Mafia novels & stories
Finn
Bianca estaba muriendo. Tenía leucemia mieloide aguda en fase tres, el médico de la familia me lo dijo por teléfono: un trasplante de médula ósea era la única opción, y necesitaba una compatibilidad perfecta. Por suerte, las gemelas idénticas comparten un noventa y nueve por ciento de compatibilidad. Arrugué el informe del diagnóstico en el que mi nombre encabezaba la página: Gemma Blackwell. Era un error administrativo por el que el médico no dejaba de disculparse. Porque la gemela enferma era Bianca. La cura era yo. Tenía que volver a casa. La lluvia azotaba las ventanillas del taxi mientras imaginaba la escena: mi padre soltando el puro, mi madre ahogando un grito, yo explicando la confusión. «El informe lleva mi nombre, pero los análisis de sangre son de Bianca. Puedo solucionarlo antes de que sea demasiado tarde». La pantalla del celular se iluminó con una notificación del chat grupal de la familia. El mensaje de mi padre era breve: «Gemma se encuentra en fase terminal. Queda prohibido que Bianca sea donante. Es una decisión familiar». La sangre se me heló en las venas. Habían recibido el expediente equivocado. Creían que yo era quien agonizaba... y habían votado por dejarme morir. Al abrir la puerta y encontrar a mi padre, la temperatura bajó de golpe, congelando el mundo a mi alrededor. Las lágrimas me quemaban los ojos. No pude contenerlas. —Padre —dije, con la voz apenas firme—, tengo una pregunta para ti. Apartó la vista del puro, fastidiado. —Si fuera Bianca la que estuviera muriendo… ¿me habrías obligado a donarle médula? El salón quedó en un silencio sepulcral. Apoyó el puro sobre la mesa y se hizo una larga pausa. —No —dijo al fin—. Por supuesto, tenemos recursos. Buscaríamos a otro donante. Jamás te pediríamos que corrieras semejante riesgo. Esbocé una leve sonrisa. Apenas un gesto pequeño y triste. —Bien. Recuerda tus palabras. No te arrepientas después.
El Don perdió la memoria y a mí - Mafia novels & stories
Daisy
Mi prometido, Elio Santoro, era el Don de la familia Santoro, una de las cinco familias mafiosas más importantes de Castellano. Durante un ataque de una banda rival, le dispararon y perdió la memoria. Como consecuencia, me olvidó por completo. Una y otra vez intenté ayudarlo a recuperar sus recuerdos, pero cada intento terminó en fracaso. Un día, después de cerrar a su nombre un importante acuerdo de transporte de drogas con una organización extranjera, fui a verlo para entregarle el contrato. Por casualidad, terminé escuchando una conversación entre él y Sofía Rossi, su primer amor. —Elio, según nuestro trato, ya alcanzaste el nivel 98. Dos niveles más y me convertiré en la verdadera Donna de la familia Santoro. Sentí como si me arrojaran un baldado de agua fría. Así que su amnesia era falsa, y los siete años que pasamos juntos fueron una mentira. Desde el principio, todo esto no fue más que un cruel juego para divertir a su primer amor, y yo no era más que un juguete. Poco después, sufrí un accidente de tránsito cuando iba de camino a reunirme con Sofía. Elio se lanzó al fuego como un demente. En el momento en que vio mi cadáver calcinado, perdió la razón.
Cansada de Siete Años de Drama - Mafia novels & stories
Bagel
Finn, mi novio mafioso, siempre peleaba con Amanda, su amiga de la infancia. Para mi cumpleaños, ella me regaló un mini vibrador. —Toma. Por si llegan a una segunda ronda. Nadie conoce su resistencia mejor que yo. Finn le lanzó un frasco de base de maquillaje. —Ponte un poco más. Tal vez así alguien quiera tocarte. Salieron empujándose entre sí y dieron un portazo. Las velas del pastel se consumieron por completo mientras yo permanecía sola, sentada frente a la mesa. La primera vez que nuestras familias se reunieron para una cena formal, Amanda sonrió y deslizó un pequeño frasco de lubricante hacia Finn. —Toma. Así la pobre no sufrirá tanto. La expresión de Finn se volvió sombría. —Mejor eso que quedarte llorando todas las noches abrazada a una almohada corporal. Esta vez, Finn preparó unas vacaciones en una isla privada. Un amigo en común me dijo en secreto que Finn planeaba pedirme matrimonio al atardecer, en un acantilado. Tras siete años de espera, creí que por fin había llegado el momento. La meta ya estaba a mi alcance. Me arreglé con esmero, me puse mi vestido más caro y caminé hacia el helipuerto. Abrí la puerta del helicóptero. Amanda ya ocupaba el asiento del copiloto. Arqueó una ceja al verme. —Chloe, llegaste. Soy claustrofóbica, así que no te importa si me siento adelante, ¿verdad? Finn, con las manos en los controles, giró la cabeza hacia mí. —Chloe, siéntate atrás. Me preocupa que le dé uno de sus berrinches y empiece a arañar y morder. Nos arruinaría el viaje. No alcancé a responder; Amanda ya estaba discutiendo con él. —¿Qué quieres decir con eso? ¿Crees que soy una carga? —No es la primera vez que lo pienso. ¿Por qué hoy haces tanto drama? La forma en que se respondían era tan natural que parecía un libreto ensayado mil veces. En ese instante, todo el cansancio acumulado durante los últimos siete años me invadió. Y, por primera vez, comprendí que ya no quería decirle que sí cuando me pidiera matrimonio.
Para ser libre tenía que morir - Mafia novels & stories
Eternity
Durante el banquete anual de capos de la familia, Marco Costa declaró ante todos que la organización brindaría protección a una sola mujer: Rosa Frost, su primer amor de la infancia, quien estaba recién divorciada y de regreso en el círculo de la mafia. Tras el anuncio, las demás mujeres se escabulleron una tras otra en la oscuridad de la noche, con su dinero, su dignidad y sus nuevos protectores ya asegurados. Solo yo, Viola Rossi, la que alguna vez fuera su Donna, quedé completamente excluida de la familia Costa, sin un solo lugar a donde ir. Veintiún años atrás, el sistema me había arrastrado a esta vida con un mandato brutal: lograr que uno de los cuatro hombres en juego se enamorara de mí. Si lo conseguía, podría regresar a mi vida real con un cuerpo sano. Pero fracasé; todos y cada uno de ellos terminaron eligiendo a Rosa. —La última pizca de piedad del sistema termina aquí. Vuelve a casa. Poco después, me encontraba atrapada en un almacén portuario en las ruinas de Brooklyn, con la pistola en mano. Cerré los ojos, resignada. Sin embargo, justo cuando la oscuridad estaba por cernirse sobre mí, un grito crudo y furioso que pronunciaba mi nombre rompió el silencio; sonaba como si el hombre que lo emitía estuviera dispuesto a quemar el mundo entero con tal de llegar hasta mí.
El símbolo sexual que el Don nunca podrá tener - Mafia novels & stories
Peachy
Mi figura siempre atrae miradas adondequiera que vaya. Mis ojos, intensos y penetrantes, tienen esa extraña capacidad de desarmar a cualquiera que se cruce en mi camino. En Hollywood me consideran uno de los mayores símbolos de belleza y sensualidad. Sin embargo, después de cinco años viviendo en esta ciudad, ningún productor se ha atrevido siquiera a acercarse a mí. La razón es simple: el hombre que comparte mi cama es Don Vincenzo, el jefe más temido y despiadado de la mafia de Nueva York. Pasé siete años a su lado y, durante todo ese tiempo, me hizo creer que era especial. Después de cada encuentro, cuando por fin recuperábamos el aliento, me envolvía entre sus brazos, me besaba con devoción absoluta y me llevaba al baño para borrar con delicadeza cualquier rastro de la pasión que acabábamos de compartir. ¡Qué ingenua fui al pensar que sería la única mujer de su vida y que algún día llegaría a ser su Donna! Todo cambió la noche de mi cumpleaños número veintiocho. Después de la cena familiar, lo escuché hablar de mí y reírse con uno de sus hombres de confianza. —Chloe sirve para pasar el rato, pero mi Donna tiene que ser alguien diferente. En ese instante, arranqué de mi pecho el corazón frágil que había creído en cada una de sus promesas y decidí convertirme en lo que él, aparentemente, deseaba: una amante perfecta, una mujer interesada únicamente en su dinero. Pero, para mi sorpresa, ni siquiera eso fue suficiente para Vincenzo. Sus ojos oscuros y penetrantes se clavaron en los míos. —¿De verdad no quieres nada más de mí, además de un penthouse en Manhattan? Deslicé suavemente los brazos alrededor de su cuello y fingí sorpresa. —¿Me estás diciendo que también puedo pedirte un Ferrari?
Siete días para decir adiós - Mafia novels & stories
uni
Tenía tres meses de embarazo cuando ocurrió el accidente automovilístico. En esos últimos instantes, mientras mi conciencia se desvanecía, marqué desesperadamente a la línea privada y encriptada de Damian, aquella reservada solo para emergencias. Él nunca contestó. Para cuando me llevaron de urgencia al quirófano, recibí un golpe devastador: Damian había reasignado por la fuerza a mi médico privado principal al Distrito Sur. Necesitaba al mejor doctor para atender a su amor de la infancia, Evelyn, quien acababa de enviudar. Cuando por fin desperté, envuelta en una neblina de agonía, mis dedos temblorosos deslizaron la pantalla y abrieron Instagram. Vi la publicación más reciente de Evelyn: «Sabía que, sin importar la distancia ni el tiempo, Damian movería cielo y tierra para llegar hasta mí. Incluso trajo a su Médico Jefe solo para ayudarme a sanar de mi dolor». En la foto que acompañaba el texto, Damian —un hombre conocido por sus ojos fríos y letales— miraba a la mujer a su lado con una ternura que yo no había visto en años. Mientras yo me aferraba a la vida al borde de la muerte, luchando por salvar a nuestro hijo, mi esposo jugaba a ser el protector de otra mujer embarazada. Una risa hueca y llena de burla hacia mí misma escapó de mis labios. Sin pensarlo dos veces, deslicé la alianza de bodas fuera de mi dedo anular. Abrí mi bandeja de entrada y presioné «Confirmar» en la invitación del Instituto Internacional de Finanzas más elitista del mundo. Si Evelyn es lo único que le importa, entonces les daré mi bendición. En siete días, desapareceré de su mundo para siempre… y me llevaré a mi bebé conmigo.
El juguete del jefe - Mafia novels & stories
Vincent
Todos me advirtieron que jamás me enamorara de Dante Moretti. Decían que era el fantasma de la familia Velasco: el segundo al mando que ordenaba ejecuciones sin parpadear, con el corazón más frío que el cañón de su propia pistola. Pero cuando me doblegó sobre aquel escritorio de caoba y presionó su boca contra mi oído, exigiéndome que pronunciara su nombre, fui lo suficientemente estúpida como para creer que aquello era posesión. Me tomó un año entero abrir los ojos a la verdad. Las fotografías bajo llave en el cajón de su despacho nunca fueron mías. La mujer vestida de blanco que lo esperaba los domingos por la mañana en el distrito de la catedral nunca fui yo. La chica que recibió una bala por él, a la que él llamaba su «salvación»... Su nombre es Elena Abate. Y resulta que Elena es la hija de mi madrastra. Para salvar a la familia, mi padre intenta venderme por quinientos millones a un heredero de los Agosti que ya tiene un pie en la tumba. Mi madrastra conspira para borrarme del mapa por completo. ¿Y el hombre que creí capaz de reducir esta ciudad a cenizas por mí? El día que más lo necesité, estaba subiendo a Elena por las escaleras, cargándola en brazos como si fuera un objeto sagrado. Todos pensaron que yo era solo un peón que podían mover a su antojo en su tablero de ajedrez. Se equivocaron. Si Dante no puede dejar ir a su precioso amor de infancia, a su «salvación», entonces me convertiré en la «viuda» de alguien más. Si Elena cree que ya ganó este juego, dejaré que mire desde la primera fila cómo una mujer que no tiene nada que perder lo destruye todo. Mi nombre es Serafina. Recuérdalo. Porque estoy a punto de convertirme en el castigo que ninguno de ustedes vio venir.
La Falsa Demencia de la Donna - Mafia novels & stories
Echo
Durante tres años fui la Donna de los Valenti, una familia que no dejaba de ganar poder. Un día, Enzo se reunió en un club privado de puros. Como me preocupaban sus problemas de estómago, fui a llevarle sus antiácidos de siempre. Me quedé afuera del salón privado y escuché reír a sus hombres. —Don Enzo, ¿de verdad va a seguir escondiendo a Clara en la mansión de Lago Plateado toda la vida? —Esa heredera Moretti, la loca de la casa principal, sigue paseándose como si fuera la Donna de la familia Valenti. Enzo se masajeó el puente de la nariz. —Si no se hubiera llevado un balazo en la cabeza por salvarme ni perdido la razón, y de no haber necesitado yo con tanta urgencia el dinero de su familia, jamás me habría involucrado con una mujer ajena a esta vida. Suspiró con desprecio antes de sentenciar con frialdad: —Pero Clara es mi esposa legal. El fideicomiso familiar y el acta de matrimonio del registro civil están a su nombre. Stella no es más que un juguete que tengo guardado en la casa principal. En cuanto Clara dé a luz a un heredero, la traeré a casa para siempre. Apreté la caja de antiácidos hasta que mis nudillos palidecieron; el cartón se arrugó en mi mano. En la iglesia, él había intercambiado conmigo juramentos de sangre y anillos, pero fue Clara quien firmó los papeles en el registro civil. Me tomó por estúpida con tal de proteger la reputación de esa mujer. Apretando la caja contra mi pecho, di media vuelta y volví a perderme entre las sombras. Él no tenía ni idea de que yo había recuperado la cordura hacía tres días. Jamás se imaginaría que ya le había enviado un mensaje cifrado a mi hermano, quien dirigía un imperio empresarial desde nuestro hogar en Solaria, al otro lado del océano. Estaba harta de cargar con ese maldito título de los Valenti.
El arrepentimiento barato del prometido. - Mafia novels & stories
Sago Pudding
Una semana antes de la boda, Lorenzo cambió el nombre que figuraba en la solicitud de matrimonio y lo reemplazó por el de su tío, Enzo, el nuevo líder de la mafia. Uno de sus amigos lo miró sorprendido. —¿Has perdido la cabeza? Selena te ha esperado durante siete años. ¡No ha puesto los ojos en ningún otro hombre! ¿Y ahora vas a entregársela a tu tío, el hombre más despiadado que existe? Enzo soltó una sonrisa desdeñosa. —Lena y yo hicimos una apuesta, y le prometí que cumpliría cualquier cosa que me pidiera. Además, cuando Selena descubra el cambio, entrará en pánico y vendrá a suplicarme que lo arregle. Y, seamos sinceros, ¿de verdad creen que mi tío querrá casarse con ella? En cuanto vea lo que hice, cancelará el compromiso. Al final, de una forma u otra, terminará casándose conmigo. Hablaba con una frivolidad absoluta, como si todo fuera un juego, y el grupo estalló en carcajadas. Yo llevaba un buen rato escuchando, oculta detrás de la puerta, y sentí que el corazón se me helaba. El día de la boda, me presenté tal como estaba previsto. Lorenzo, siempre tan seguro de sí mismo, perdió el control e intentó entrar por la fuerza en la iglesia. —¡Soy el novio! ¡Yo debería estar ahí!
Entre dos dones de la mafia - Mafia novels & stories
Peachy
Tres años de matrimonio con el Don Victor me hicieron creer que finalmente podría olvidar el dolor y la traición de Dominic, mi exesposo. Victor, un hombre frío y despiadado, gobernaba la delincuencia de la Costa Este con puño de hierro. Sin embargo, a mí me entregó el mundo en bandeja de plata, uniendo uno a uno mis pedazos rotos. Hasta aquella noche. Una llamada frenética del segundo al mando de Victor me despertó; me suplicaba que fuera de inmediato al hospital privado más exclusivo de Manhattan. Al llegar, la escena me heló la sangre: Victor y Dominic se enfrentaban a muerte a las puertas del área de maternidad. Con las armas en alto y rodeados por sus sicarios de élite, estaban a un segundo de desatar una guerra total entre mafias. Y en medio de los dos estaba Chloe, mi antigua mejor amiga. Su vientre delataba un embarazo avanzado. El mediador de la Comisión deslizó un acuerdo de tregua sobre la mesa, con una expresión de absoluta incomodidad. —Las grabaciones de seguridad no mienten. Esos dos dones casi vuelan el piso entero solo para decidir quién pasaba la noche en la habitación de ella. Con el cuerpo entumecido por el golpe, firmé los papeles en mi calidad de la dona de la familia Costello. En la habitación ya se apilaban las vitaminas prenatales que Victor le había comprado. Mientras tanto, sus hombres y los de Dominic seguían discutiendo por el calendario: cómo se dividirían la semana los dos capos para acompañar a Chloe, tres días cada uno. Cuando me acerqué a la cama, los dos hombres que hace un momento querían degollarse ahora la custodiaban a ambos lados. Victor protegía el vientre de Chloe. Esos mismos labios que solían besar cada centímetro de mi cuerpo, escupieron palabras que me congelaron el alma: —Yo la obligué. Si tienes algún problema, arréglalo conmigo. Dominic, mi exesposo, me lanzó una mirada feroz y llena de veneno: —Mantén a raya a tu perro rabioso de esposo. ¡Dile que deje de acosar a mi mujer! Negué con la cabeza lentamente. Al presenciar semejante farsa, las lágrimas comenzaron a rodar en silencio por mis mejillas. El amor de un mafioso... al final, no es más que una burda mentira. Victor, a ti tampoco te quiero ya.
Ahogada en su silencio - Mafia novels & stories
Cocojam
Mi hermana era autista. Según los médicos, sufría una "sobrecarga sensorial severa". La regla era muy simple: nada de ruidos repentinos. Nunca. Por eso, toda mi vida transcurrió en silencio. Nunca usaba tacones. Nunca alzaba la voz. Ni siquiera podía reírme. Todo para evitar que mi hermana tuviera una crisis. Mi padre, Victor, el Don de la familia Castellano, solía agarrarme del hombro. Su rostro reflejaba pesar. —Sera, eres una buena hija. Es nuestro deber proteger a tu hermana. Tú eres fuerte y estás sana. Puedes sacrificarte un poco por ella, ¿verdad? Aquel día me encontraba en la terraza del segundo piso cuando, por accidente, tiré una maceta de rosas blancas. El estruendo de la maceta al romperse provocó una crisis en mi hermana, que tomaba el sol en el jardín. Por primera vez, Victor me miró como si fuera su enemiga. —¡¿No puedes estar en silencio?! ¡¿Quieres volverla loca?! —rugió. Mi hermana retrocedió aterrorizada y chocó contra una mesa de cristal. Entonces soltó un grito agudo. Victor pasó corriendo junto a mí, cegado por la rabia y el pánico. Mientras bajaba las escaleras para ayudar, me embistió con fuerza. Perdí el equilibrio y caí de pecho contra la esquina afilada de uno de los postes de hierro forjado de la barandilla. Un dolor intenso me atravesó el pecho. Abrí la boca para gritar, pero no salió ningún sonido. Toda mi familia corrió a rodear a mi hermana, que no dejaba de gritar. Nadie se molestó siquiera en mirarme. Mis pulmones se llenaron de sangre. Me estaba ahogando allí mismo, en el suelo. Todos pensaban que mi hermana, la autista, necesitaba el consuelo de la familia. Creyeron que yo solo me había caído y que podía esperar. Se equivocaron.
El precio de sus pruebas fue mi hijo - Mafia novels & stories
Summer
Mi novio es el heredero del clan mafioso más importante de Sicilia. Sin embargo, para poner a prueba mi lealtad, no gastó ni un solo centavo en mí durante los cinco años que estuvimos juntos; incluso cuando comprábamos condones, insistía en que dividiéramos la cuenta a partes iguales. La semana pasada sufrí un accidente automovilístico. Para salvar al bebé que llevaba en mi vientre, necesitaba con urgencia una cirugía de emergencia que costaba mil dólares. Lo llamé desde el hospital, suplicándole que me prestara el dinero, pero me acusó de ser una mentirosa que solo quería sacarle dinero y me colgó el teléfono. Desesperada, les rogué a todos mis conocidos que me ayudaran. Para cuando por fin logré reunir la cantidad, un dolor insoportable me atravesó el vientre: el corazón de mi bebé había dejado de latir. Luego de enterrarlo, volví a casa dispuesta a empacar mis cosas. Fue entonces cuando, por casualidad, encontré una lista de regalos de cumpleaños que él le había preparado a su vecina de la infancia, Nadia. Incluía un yate de lujo, una estrella bautizada con su nombre e infinidad de artículos de diseñador. En ese mismo instante, la voz de mi novio se filtró desde la otra habitación mientras hablaba por teléfono con uno de sus subordinados: —Oye, jefe, ¿es cierto que Elena le rogó por mil dólares? Dante Moretti se burló con absoluta arrogancia: —Ah, sí, inventó esa estupidez, pero me negué. Nadia tiene razón: Elena es solo una huérfana y jamás va a abandonarme. Si realmente quiere entrar a mi familia y dejar de ser una pobretona indefensa, tiene que demostrarme que es fiel. La prueba ya casi termina, pronto entenderá que todo lo que hice fue por su propio bien. Fue ahí cuando lo comprendí. Mis cinco años de devoción absoluta y la vida de mi hijo no habían sido más que el precio de una retorcida prueba para conseguir un repugnante título mafioso. En el momento en que el médico anunció la muerte de mi bebé, yo también decidí que Dante Moretti había muerto para mí. Me alejaría de él para siempre.
Sin Familia, Decían: Regresé Como Reina - Mafia novels & stories
Rosemary
La noche de mi fiesta de compromiso, Luca Moretti se acercó a mí acompañado de su amor de la infancia. —Clara se manchó el vestido por accidente —dijo—. Préstale el tuyo por un rato. Luego añadió: —Todos saben que tú eres la protagonista de esta noche. No importa lo que lleves puesto. Ni siquiera me molesté en protestar. Para entonces, Clara ya tenía mi vestido en sus manos. Me quedé detrás de la puerta trasera, entreabierta, con un vestido negro prestado, mientras sus amigos reían y bebían whisky. —Luca, ¿tu verdadera prometida no se va a enojar? —preguntó alguien. Él apenas levantó la vista de su vaso. —Anna va a convertirse en una Donna. Tiene que aprender a comportarse con clase. Otro hombre soltó una carcajada. —Además, es huérfana. ¿Adónde podría ir sin ti? Luca sonrió. —Ella no puede dejarme. En realidad, no sabían que nunca había sido huérfana. Durante cinco años había ocultado el apellido Valenti porque quería que Luca me amara por quien era, Anna, no por ser la hija de los Valenti. Mi padre era el Jefe Supremo de la mafia, el hombre ante quien todos rendían cuentas en las reuniones de la Alta Mesa. Esa noche, dejé el anillo de esmeralda de los Moretti junto al libro de visitas y llamé a casa. —Papá, no voy a casarme con Luca. No vengas a Chicago.
La Falsa Pobreza Del Don - Mafia novels & stories
Serein M
En la noche de nuestro tercer aniversario, Killian volvió a dejarme plantada durante la cena. Me envió un mensaje diciendo que se quedaría trabajando hasta tarde en el taller mecánico. Miré el pastel de oferta, de cinco dólares con noventa centavos, que estaba sobre la mesa. Había tenido que abrirme paso entre la multitud en el supermercado para poder comprarlo. Tragué el amargo nudo que se me había formado en la garganta. «Tenemos que ahorrar para comprar una casa de verdad en Brooklyn», me dije a mí misma antes de guardar cuidadosamente el pastel en la heladera. Me ajusté bien el abrigo barato y salí al frío de la noche para repartir comida a domicilio y ganar un poco de dinero extra. Jamás imaginé que terminaría encontrándome con mi “pobre” esposo en un hotel de lujo en pleno Manhattan. Bajó de un Rolls-Royce con un impecable traje hecho a medida y le lanzó billetes de cien dólares al encargado del estacionamiento. Detrás de él apareció una mujer deslumbrante que llevaba un collar con un rubí de sangre de paloma, una gema de valor incalculable, y se aferró a su brazo con naturalidad. —Killian, está nevando demasiado fuerte. ¿De verdad vas a regresar a Brooklyn para seguir jugando a la casita con tu ingenua esposa pueblerina? —Se quejó con voz caprichosa. Killian bajó la mirada hacia el barato y desgastado anillo de plata que llevaba en el dedo. Por un breve instante, un destello de ternura cruzó sus fríos ojos. —Durante tres años, ella trabajó en cinco empleos distintos para pagar las deudas falsas que yo inventé. Ni siquiera iba al médico cuando se sentía mal. Ya fue suficiente. Pasó mi prueba. Cuando me encargue del traidor que se oculta dentro de mi propia familia, le contaré toda la verdad. Le daré la gloria que merece como mi Donna. La mujer se mordió el labio. —¿Y si descubre que eres un Don de la mafia y que solo está contigo por tu dinero? ¿Por qué no le dices que tienes una enfermedad terminal? Así podrás ver si está dispuesta a sacrificar hasta sus últimos ahorros para salvarte. Ponla a prueba una vez más... Después de un largo silencio, Killian finalmente asintió. —Una última prueba. Después de esto, le daré la boda más majestuosa de todas. El viento helado rugía con fuerza. Apreté la bolsa de papel con la comida entre mis manos; las lágrimas rodaron por mi rostro sin emitir un solo sonido. Se acabó. Ya no quiero seguir aferrándome a este amor arrogante y lleno de mentiras.
Dejé el anillo, conseguí una vida nueva - Mafia novels & stories
Ferrari
En pleno banquete de una poderosa familia de la mafia, Emilio Gimondi, mi novio desde hace cinco años, le entrega el anillo que representa el título de Donna a Carlotta Lecce, su amiga de la infancia. Alguien en la mesa pregunta, atónito: —¿Le diste el anillo a Carlotta? ¿No se va a enfadar la señora Rinaldi? Emilio responde con absoluta indiferencia: —Una propuesta es una simple formalidad. Al final, Zita será la Donna. No tiene por qué hacer un berrinche por un ridículo anillo. Poco después, Carlotta se acerca, empeñada en restregármelo en la cara: —Zita, ¿a que es precioso? Emilio espera mi reacción de siempre: un estallido de rabia y celos. Sin embargo, me limito a observarlos en silencio y respondo con calma que, en efecto, le queda muy bien. Él suspira aliviado, convencido de que por fin he aprendido cuál es mi lugar. Incluso se atreve a prometerme que, cuando nos casemos, me compensará con algo mucho mejor que esa joya. Lo que Emilio no sospecha es que acaban de aceptarme en la facultad de medicina. Y que, muy pronto, desapareceré de su vida para siempre.
Me Cambió por su Primer Amor - Mafia novels & stories
Bella
La noche previa a nuestra boda, Vincent, mi prometido, me pidió que le cediera mi lugar en el altar a Sofía, su primer amor. En mi vida pasada, me negué sin pensarlo. Al día siguiente, me casé con él en una ceremonia deslumbrante y me convertí en la madrina de la mafia de Chicago. Cuando Sofía se enteró, no pudo soportarlo y se lanzó al mar para quitarse la vida. Desde entonces, Vincent me culpó por su muerte. Durante los siguientes treinta años, me repitió la misma frase cada vez que tuvo la oportunidad: —Elena, si aquel día me hubiera casado con Sofía, ella no habría muerto —me reprochaba con amargura. Ni siquiera en su lecho de muerte consiguió dejar el pasado atrás. —No me entierren junto a Elena —les ordenó a nuestros hijos con su último aliento. Un año después de su muerte, enfermé de gravedad y también perdí la vida. Pero, cuando volví a abrir los ojos, había regresado a la noche anterior a nuestra boda. La voz de Vincent volvió a llegarme a través del teléfono. —Sofía necesita ese título más que tú —me explicó—. Todo el mundo sabe que te amo y te respeta por eso, pero ella es diferente. No es más que una pobre huérfana… Esta vez no esperé a que terminara. —Está bien. Acepto —respondí con calma. Colgué la llamada, me di la vuelta y firmé los documentos con los que renunciaba a cualquier vínculo con la familia. Después tomé un avión rumbo a Sicilia para ingresar al Instituto Salk, el lugar que siempre había admirado, pero al que nunca me permitieron ir. En esta vida, no volvería a vivir bajo las órdenes de Vincent. Y mucho menos a convertirme en su sombra.
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