Novels
Short Stories

Genres

Mafia×
All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

49
Egoísta×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Arrepentirse×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
Giro Inesperado×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Giro Inesperado Mafia Short Stories & Egoísta Arrepentirse Novels

Discover a collection of engaging Giro Inesperado Mafia short stories featuring Egoísta and Arrepentirse, with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
La esposa secreta del Don - Mafia novels & stories
Echo
Yo era la princesa de la familia Hillrose. Él era Blair Falcone, Don de la familia Falcone. Una combinación perfecta. Éramos la pareja de poder de la ciudad de New Horizon, la envidia de todos en el bajo mundo. Hasta tres días antes de nuestra boda. En un momento, estábamos perdidos el uno en el otro, su cuerpo moviéndose dentro de mí, sus labios dejando un rastro de fuego sobre mi piel. Al siguiente, él estaba anunciando tranquilamente: —Flora, hay algo que tengo que decirte. Legalmente, ya tengo una esposa. El viejo me casó con ella hace seis años. Es la hija de un hombre que recibió una bala por él. —Si puedes vivir con eso —continuó—, nuestro matrimonio sigue en pie. Tal como estaba planeado. Lo miré, incrédula. —¿Y yo qué? ¿Qué fueron nuestros seis años? Dio una lenta calada a su puro. —Sé de qué va esto. Entonces, ¿qué vas a hacer? Mi mano se movió instintivamente hacia mi vientre. Él no lo sabía. Iba a contarle mi feliz secreto esta noche: estaba embarazada. Pero ahora, no iba a decirle ni una maldita cosa.
Me Casó por Deuda y Ahora Llora por Mí - Mafia novels & stories
Lotus
Anthony Voss se dio cuenta de que llevaba una semana sin pedirle dinero. Casi nunca me escribía, pero esta vez hasta se dignó a elogiarme: "Cariño, por fin aprendiste a comportarte como una verdadera Donna. Ya ordené que le hicieran llegar a tu madre el medicamento de esta semana. Mientras seas obediente y no pidas más de la cuenta, puedo darte todo lo que quieras." Él no sabía que, cuando recibí ese mensaje, yo estaba imprimiendo los papeles del divorcio. Llevaba puesto un vestido viejo de hacía tres años. Nadie creería que la Donna, tan deslumbrante ante todos, en privado tuviera que pedirle dinero hasta a Elena Brooks, la asesora del Don, para comprarme unos tampones. Ni siquiera podía salir de casa sin pedir permiso con tres días de anticipación. Anthony siempre decía que era por mi bien. —Afuera es demasiado peligroso, cariño. Tú quédate en casa y pórtate bien. Pero hace una semana, cuando mi madre estaba agonizando, le rogué a Elena que se saltara el trámite. Elena me mantuvo encerrada varios días. No me dejó salir hasta que mi madre ya había dado su último aliento. Mi madre murió. Y yo no pienso seguir aguantando ni un día más.
De esposa oculta a su peor pesadilla - Mafia novels & stories
Karen W
En la cena de ensayo de mi boda, una foto mía con el hermano mayor de mi prometido…desnudos en la cama… fue exhibida frente a todos. Dije que era un montaje. Jason, mi futuro esposo y el Don del Vale, dijo: —Te creo. Borró la imagen… y aun así se casó conmigo. Durante dos años, me mantuvo oculta mientras mi hermanastra, Nerissa, permanecía a su lado en público. Dijo que era para protegerme… y yo le creí. Le creí incluso cuando los rumores decían que se acostaba con ella, incluso cuando la presentó como su Donna… hasta hoy, cuando los encontré a los dos en la misma cama. Jason ni siquiera dejó de besarla cuando me vio. —¿Te gusta mi regalo de aniversario, Alina? Fue en ese momento cuando por fin lo entendí… Jason nunca me había creído… y la razón por la que siguió casado conmigo no era amor. Era castigo.
Lo dejé y me llevé todo lo que me debía - Mafia novels & stories
Crimson R
Mi esposo estaba trabajando durante las fiestas, otra vez. Lo habían enviado fuera de la ciudad para supervisar una de las operaciones portuarias de la Familia y una serie de casas de juego. Por lo tanto, decidí comprar un boleto y sorprenderlo. Solo quedaban asientos en clase ejecutiva. Mirando el precio de cinco cifras, apreté los dientes y me gasté los ahorros de todo un año. Todo para que luego ni siquiera pudiera averiguar cómo bajar la maldita bandeja. La socialité sentada a mi lado soltó una risa fría. —¿Nunca has volado en clase ejecutiva? Forcé una sonrisa incómoda. —Disculpa. Tú debes de ser… importante. Tienes esa aura. —¿Oh, yo? No. El hombre que me mantiene es el importante. Alquilaría un jet privado si yo se lo pidiera. La clase ejecutiva es prácticamente rebajarse. Parpadeé. —¿Un… benefactor? Eso es raro. —Para nada. Soy su secretaria. Cometo muchos errores. Le cuesta una fortuna. Me grita hasta que lloro. Y luego, bueno… llorar lleva a otras cosas. —Ella guiñó un ojo—. Ya sabes cómo es. —Qué curioso —dije, con la voz tensa—. Mi esposo tiene una asistente que le ayuda a manejar las cuentas de los muelles. También se equivoca mucho. —¿Estás casada? Me recorrió de arriba abajo con la mirada. —Mi hombre tiene una esposa de tu edad. Dice que está harto de ella. Que tocarla es aburrido. Dice que es mucho más emocionante el simple hecho de apartarme el cabello de la cara. Se inclinó más cerca. —Le dije que quería verlo para Año Nuevo. Así que le dijo a la esposa que tenía que trabajar. En ese momento, el diamante en su dedo atrapó la luz. Era idéntico al anillo de boda que yo había perdido. El cuerpo se me heló. No. Matteo solo era un ejecutor de bajo nivel. Un simple soldado en el que la Familia confiaba ocasionalmente para hacer operaciones menores: envíos en el muelle, apuestas clandestinas, nada más. ¿Cuándo se convirtió en un Don?
Déjame y cría a su bebé - Mafia novels & stories
Lía Vallejo
Mi esposo, Cesare Ferrante, el Don más temido de la familia, siempre había detestado a los niños. Pero todo dio un giro cuando mi hermanastra, Bianca Moretti, se instaló en la casa de al lado con su bebé de seis meses. De pronto, mi esposo se obsesionó con ese niño. Él mismo le preparaba los biberones, le cantaba canciones de cuna y lo llevaba a todas partes. Cada día regresaba a casa agotado al amanecer, pero su cara brillaba de alegría, como si ese bebé ocupara toda su alma. Me volví invisible para él. Hace tres días, un auto me cerró el paso y me sacó de la carretera hasta que terminé estampada contra la mediana. Sentía la sangre caliente escurriéndome por la frente mientras la vista se me nublaba. Desesperada, llamé a Cesare cincuenta y cinco veces. No se dignó a contestar ni una sola vez. En su lugar, prefirió presumir una foto del bebé en sus redes: "¡Mi angelito sonrió hoy!" No aguanté más. Esta noche, en el banquete familiar, con todos los miembros de la familia sentados a la mesa, levanté mi último brindis y posé la copa. —Quiero el divorcio. El silencio fue instantáneo. Todos se quedaron de piedra. —¿Te volviste loca? —gritaron mis padres al mismo tiempo. Cesare me apretó la muñeca, sin poder creerlo. —Giulia, ¿hablas en serio? ¿Me pides el divorcio solo porque estaba pendiente del bebé y no te contesté? ¿Vas a armar este lío por celos de un niño de seis meses? No le sostuve la mirada. En su lugar, me quedé fija viendo la marca de un beso, clara y reciente, detrás de su oreja. —Como amas tanto a ese niño —dije con calma—, te lo voy a poner fácil. Ve a ser su padre.
Cuatro Regalos de Despedida, Don Falcone - Mafia novels & stories
Peachy
Yo era la principal consigliere de la familia Falcone. Su cerebro. Y hoy me marchaba —entregando los libros de cada negocio legítimo que había manejado, cortando mi último vínculo. Mi protegido no podía entenderlo. —Eres el futuro de esta familia, Aurelia. No puedes simplemente irte. Sacudí la cabeza con una sonrisa amarga. No sabían. Llevaba tres años casada en secreto con el Don, Vittorio Falcone. Pensé que mi apariencia, mi inteligencia y todo lo que le di serían suficientes para ganarme todo su amor. Un ataque en los muelles tres meses atrás me mostró la verdad. Me alcanzó una bala. Era una emergencia. Necesitaba al cirujano de la familia —lo cual requería una orden directa de Vittorio. Lo llamé más de una docena de veces. Pero cuando por fin contestó, lo único que escuché fue una voz suave y sin aliento al otro lado. —Vittorio, todavía no hemos cortado mi pastel de cumpleaños. ¿Me darías la mano para cortarlo juntos? Esa voz. Mi mejor amiga. La mujer de la que Vittorio alguna vez estuvo enamorado. Carina. En la casa de seguridad, debilitada por la pérdida de sangre, me saqué la bala yo misma y le pedí a uno de mis hombres que me llevara a toda prisa a una clínica de la familia. Justo antes de que me entraran al quirófano, Vittorio irrumpió cargando a Carina. Tobillo torcido. Necesitaba un médico. Urgente. Mi cirujano fue arrastrado fuera. Los antibióticos llegaron demasiado tarde. La herida se infectó. Luché por mi vida durante una semana. Cuando desperté, miré mi teléfono fijamente. Ni un solo mensaje. Las lágrimas llegaron solas. Comprendí. Yo era simplemente la mujer con la que él se había visto obligado a casarse después de que lo drogaron y terminó acostándose conmigo. Un escándalo evitado. Lo único que le importaba era mi utilidad y su reputación. ¿Y yo? La princesa secreta de la familia Rossi, que lo sacrificó todo para construir su imperio. Todo para nada. Así que preparé cuatro regalos de despedida. Una celebración de nuestra destrucción mutua. Después de eso, jamás volvería a verme.
Él dijo: Vete a morir - Mafia novels & stories
Shirley
En el salón VIP de un casino clandestino, Maeve, la princesa de la familia Falcone, había bebido demasiado licor fuerte. Empujada por el alcohol, alguien la incitó a revelar lo más vergonzoso que había hecho para ganarse al Don. Hizo girar su copa, me señaló —yo repartía cartas detrás de la mesa— y echó la cabeza hacia atrás con una carcajada. —Hace siete años, cuando Declan estaba en coma tras un tiroteo, tomé su teléfono privado. Y borré el mensaje de auxilio que esa perra le envió. Hasta el último rastro. Luego respondí en su nombre: *Eres una carga. Vete a morir.* —No se imaginan lo que pasó después. Esa idiota se quedó afuera de la casa segura toda la noche bajo la lluvia, como un perro callejero. Casi me muero de la risa… La sala estalló en carcajadas vulgares. Solo el hombre entronado en la cabecera permaneció en silencio. La copa de whisky de cristal en su mano estalló con un chasquido seco. La sangre se mezcló con el licor ámbar, deslizándose por las venas del dorso de su mano antes de gotear sobre la alfombra. Sus ojos, inyectados en sangre, cargados de una violencia mortal, estaban clavados en mí. Yo repartí con calma la última carta boca abajo frente a él y le ofrecí un pañuelo de seda blanco, impecable. —Don Declan, debería limpiarse la mano. La sangre sobre el paño da mala suerte. Después de todo… hay manchas que nunca se borran.
Mi esposo taló mi último recuerdo por su amante - Mafia novels & stories
Bonnie
En nuestro séptimo aniversario de bodas, me topé con una tanga de encaje de otra mujer en mi habitación. Mi esposo, Mark Donovan, estaba de pie frente al clóset cuando me dijo de forma fría: —Ella es solo una niña, Leslie. No hagas esto más desagradable. Esa «niña» estaba embarazada de su hijo. Esa «niña» ya se había mudado a mi casa, había usado sus camisas, dormido en mi cama y conseguido que él talara el árbol de magnolio que mis padres fallecidos habían plantado para mí. Todos en la familia Donovan pensaban que yo gritaría, lloraría y le suplicaría. Después de todo, había amado a Mark durante nueve años. Pero esta vez, solo tomé mi maleta. Porque había un par de cosas que ellos no sabían. La demanda de divorcio ya había sido presentada. El broche de esmeralda destinado a la señora Donovan ya había sido devuelto. Y las pruebas contra su preciosa amante ya habían sido entregadas al viejo Don. Mark creía que solo me estaba yendo de su mansión. Él no sabía que estaba saliendo de su vida. Para siempre.
La Última Noche de mi Hermana - Mafia novels & stories
Cocojam
En la familia Valenti, naces con un chip. Lo tienes metido en el biorreloj de tu muñeca y la pantalla marca la cuenta regresiva de tu vida. Todos veían cómo se consumían los números en el reloj de mi hermana y en el mío... Ella iba a morir cuando cumpliera los dieciocho. Por eso Vivian se convirtió en la princesa intocable de nuestra sádica realidad. Cada vestido bordado con diamantes era para ella. Las joyas más exóticas le pertenecían. Hasta el último rastro de humanidad de papá era suyo; ese único destello de calidez que solo mostraba después de enfundar su arma. Yo le tenía lástima. Su tiempo se acababa. Pero, por Dios, cómo la envidiaba. Tenía todo lo que yo nunca tuve: el amor de mis papás. Luego llegó la noche de su cumpleaños. Mis papás tenían miedo de que yo armara un berrinche y desatara la furia del Capo de alguna familia aliada. Así que me encerraron en el sótano. Húmedo. Helado. Mientras una fiebre mortal me consumía por dentro. Golpeé la pesada puerta de roble con los puños. —¡Mamá, por favor! ¡Déjame salir! —supliqué con la voz rota—. ¡Estoy volando en fiebre! Me va a estallar la cabeza... Del otro lado, la voz de mi mamá cortó el aire como una trampa de acero. —¡Ya basta, Sienna! Hoy es el cumpleaños dieciocho de tu hermana. ¡Su último día de vida! Deja el show. ¿Es que no puedes aguantarte por el honor de la familia? —Pero de verdad estoy enferma... —balbuceé. El taconeo se alejó por el pasillo hasta desaparecer por completo. Después de eso, la oscuridad me devoró. Y en mi muñeca, el reloj emitió el destello de una alerta crítica. ALERTA CRÍTICA: Incongruencia en signos vitales. Datos del chip vinculado incompatibles. Por favor, verifique al usuario.
La hija abandonada - Mafia novels & stories
Finn
Bianca estaba muriendo. Tenía leucemia mieloide aguda en fase tres, el médico de la familia me lo dijo por teléfono: un trasplante de médula ósea era la única opción, y necesitaba una compatibilidad perfecta. Por suerte, las gemelas idénticas comparten un noventa y nueve por ciento de compatibilidad. Arrugué el informe del diagnóstico en el que mi nombre encabezaba la página: Gemma Blackwell. Era un error administrativo por el que el médico no dejaba de disculparse. Porque la gemela enferma era Bianca. La cura era yo. Tenía que volver a casa. La lluvia azotaba las ventanillas del taxi mientras imaginaba la escena: mi padre soltando el puro, mi madre ahogando un grito, yo explicando la confusión. «El informe lleva mi nombre, pero los análisis de sangre son de Bianca. Puedo solucionarlo antes de que sea demasiado tarde». La pantalla del celular se iluminó con una notificación del chat grupal de la familia. El mensaje de mi padre era breve: «Gemma se encuentra en fase terminal. Queda prohibido que Bianca sea donante. Es una decisión familiar». La sangre se me heló en las venas. Habían recibido el expediente equivocado. Creían que yo era quien agonizaba... y habían votado por dejarme morir. Al abrir la puerta y encontrar a mi padre, la temperatura bajó de golpe, congelando el mundo a mi alrededor. Las lágrimas me quemaban los ojos. No pude contenerlas. —Padre —dije, con la voz apenas firme—, tengo una pregunta para ti. Apartó la vista del puro, fastidiado. —Si fuera Bianca la que estuviera muriendo… ¿me habrías obligado a donarle médula? El salón quedó en un silencio sepulcral. Apoyó el puro sobre la mesa y se hizo una larga pausa. —No —dijo al fin—. Por supuesto, tenemos recursos. Buscaríamos a otro donante. Jamás te pediríamos que corrieras semejante riesgo. Esbocé una leve sonrisa. Apenas un gesto pequeño y triste. —Bien. Recuerda tus palabras. No te arrepientas después.
Cansada de Siete Años de Drama - Mafia novels & stories
Bagel
Finn, mi novio mafioso, siempre peleaba con Amanda, su amiga de la infancia. Para mi cumpleaños, ella me regaló un mini vibrador. —Toma. Por si llegan a una segunda ronda. Nadie conoce su resistencia mejor que yo. Finn le lanzó un frasco de base de maquillaje. —Ponte un poco más. Tal vez así alguien quiera tocarte. Salieron empujándose entre sí y dieron un portazo. Las velas del pastel se consumieron por completo mientras yo permanecía sola, sentada frente a la mesa. La primera vez que nuestras familias se reunieron para una cena formal, Amanda sonrió y deslizó un pequeño frasco de lubricante hacia Finn. —Toma. Así la pobre no sufrirá tanto. La expresión de Finn se volvió sombría. —Mejor eso que quedarte llorando todas las noches abrazada a una almohada corporal. Esta vez, Finn preparó unas vacaciones en una isla privada. Un amigo en común me dijo en secreto que Finn planeaba pedirme matrimonio al atardecer, en un acantilado. Tras siete años de espera, creí que por fin había llegado el momento. La meta ya estaba a mi alcance. Me arreglé con esmero, me puse mi vestido más caro y caminé hacia el helipuerto. Abrí la puerta del helicóptero. Amanda ya ocupaba el asiento del copiloto. Arqueó una ceja al verme. —Chloe, llegaste. Soy claustrofóbica, así que no te importa si me siento adelante, ¿verdad? Finn, con las manos en los controles, giró la cabeza hacia mí. —Chloe, siéntate atrás. Me preocupa que le dé uno de sus berrinches y empiece a arañar y morder. Nos arruinaría el viaje. No alcancé a responder; Amanda ya estaba discutiendo con él. —¿Qué quieres decir con eso? ¿Crees que soy una carga? —No es la primera vez que lo pienso. ¿Por qué hoy haces tanto drama? La forma en que se respondían era tan natural que parecía un libreto ensayado mil veces. En ese instante, todo el cansancio acumulado durante los últimos siete años me invadió. Y, por primera vez, comprendí que ya no quería decirle que sí cuando me pidiera matrimonio.
Para ser libre tenía que morir - Mafia novels & stories
Eternity
Durante el banquete anual de capos de la familia, Marco Costa declaró ante todos que la organización brindaría protección a una sola mujer: Rosa Frost, su primer amor de la infancia, quien estaba recién divorciada y de regreso en el círculo de la mafia. Tras el anuncio, las demás mujeres se escabulleron una tras otra en la oscuridad de la noche, con su dinero, su dignidad y sus nuevos protectores ya asegurados. Solo yo, Viola Rossi, la que alguna vez fuera su Donna, quedé completamente excluida de la familia Costa, sin un solo lugar a donde ir. Veintiún años atrás, el sistema me había arrastrado a esta vida con un mandato brutal: lograr que uno de los cuatro hombres en juego se enamorara de mí. Si lo conseguía, podría regresar a mi vida real con un cuerpo sano. Pero fracasé; todos y cada uno de ellos terminaron eligiendo a Rosa. —La última pizca de piedad del sistema termina aquí. Vuelve a casa. Poco después, me encontraba atrapada en un almacén portuario en las ruinas de Brooklyn, con la pistola en mano. Cerré los ojos, resignada. Sin embargo, justo cuando la oscuridad estaba por cernirse sobre mí, un grito crudo y furioso que pronunciaba mi nombre rompió el silencio; sonaba como si el hombre que lo emitía estuviera dispuesto a quemar el mundo entero con tal de llegar hasta mí.
El símbolo sexual que el Don nunca podrá tener - Mafia novels & stories
Peachy
Mi figura siempre atrae miradas adondequiera que vaya. Mis ojos, intensos y penetrantes, tienen esa extraña capacidad de desarmar a cualquiera que se cruce en mi camino. En Hollywood me consideran uno de los mayores símbolos de belleza y sensualidad. Sin embargo, después de cinco años viviendo en esta ciudad, ningún productor se ha atrevido siquiera a acercarse a mí. La razón es simple: el hombre que comparte mi cama es Don Vincenzo, el jefe más temido y despiadado de la mafia de Nueva York. Pasé siete años a su lado y, durante todo ese tiempo, me hizo creer que era especial. Después de cada encuentro, cuando por fin recuperábamos el aliento, me envolvía entre sus brazos, me besaba con devoción absoluta y me llevaba al baño para borrar con delicadeza cualquier rastro de la pasión que acabábamos de compartir. ¡Qué ingenua fui al pensar que sería la única mujer de su vida y que algún día llegaría a ser su Donna! Todo cambió la noche de mi cumpleaños número veintiocho. Después de la cena familiar, lo escuché hablar de mí y reírse con uno de sus hombres de confianza. —Chloe sirve para pasar el rato, pero mi Donna tiene que ser alguien diferente. En ese instante, arranqué de mi pecho el corazón frágil que había creído en cada una de sus promesas y decidí convertirme en lo que él, aparentemente, deseaba: una amante perfecta, una mujer interesada únicamente en su dinero. Pero, para mi sorpresa, ni siquiera eso fue suficiente para Vincenzo. Sus ojos oscuros y penetrantes se clavaron en los míos. —¿De verdad no quieres nada más de mí, además de un penthouse en Manhattan? Deslicé suavemente los brazos alrededor de su cuello y fingí sorpresa. —¿Me estás diciendo que también puedo pedirte un Ferrari?
El juguete del jefe - Mafia novels & stories
Vincent
Todos me advirtieron que jamás me enamorara de Dante Moretti. Decían que era el fantasma de la familia Velasco: el segundo al mando que ordenaba ejecuciones sin parpadear, con el corazón más frío que el cañón de su propia pistola. Pero cuando me doblegó sobre aquel escritorio de caoba y presionó su boca contra mi oído, exigiéndome que pronunciara su nombre, fui lo suficientemente estúpida como para creer que aquello era posesión. Me tomó un año entero abrir los ojos a la verdad. Las fotografías bajo llave en el cajón de su despacho nunca fueron mías. La mujer vestida de blanco que lo esperaba los domingos por la mañana en el distrito de la catedral nunca fui yo. La chica que recibió una bala por él, a la que él llamaba su «salvación»... Su nombre es Elena Abate. Y resulta que Elena es la hija de mi madrastra. Para salvar a la familia, mi padre intenta venderme por quinientos millones a un heredero de los Agosti que ya tiene un pie en la tumba. Mi madrastra conspira para borrarme del mapa por completo. ¿Y el hombre que creí capaz de reducir esta ciudad a cenizas por mí? El día que más lo necesité, estaba subiendo a Elena por las escaleras, cargándola en brazos como si fuera un objeto sagrado. Todos pensaron que yo era solo un peón que podían mover a su antojo en su tablero de ajedrez. Se equivocaron. Si Dante no puede dejar ir a su precioso amor de infancia, a su «salvación», entonces me convertiré en la «viuda» de alguien más. Si Elena cree que ya ganó este juego, dejaré que mire desde la primera fila cómo una mujer que no tiene nada que perder lo destruye todo. Mi nombre es Serafina. Recuérdalo. Porque estoy a punto de convertirme en el castigo que ninguno de ustedes vio venir.
La Falsa Demencia de la Donna - Mafia novels & stories
Echo
Durante tres años fui la Donna de los Valenti, una familia que no dejaba de ganar poder. Un día, Enzo se reunió en un club privado de puros. Como me preocupaban sus problemas de estómago, fui a llevarle sus antiácidos de siempre. Me quedé afuera del salón privado y escuché reír a sus hombres. —Don Enzo, ¿de verdad va a seguir escondiendo a Clara en la mansión de Lago Plateado toda la vida? —Esa heredera Moretti, la loca de la casa principal, sigue paseándose como si fuera la Donna de la familia Valenti. Enzo se masajeó el puente de la nariz. —Si no se hubiera llevado un balazo en la cabeza por salvarme ni perdido la razón, y de no haber necesitado yo con tanta urgencia el dinero de su familia, jamás me habría involucrado con una mujer ajena a esta vida. Suspiró con desprecio antes de sentenciar con frialdad: —Pero Clara es mi esposa legal. El fideicomiso familiar y el acta de matrimonio del registro civil están a su nombre. Stella no es más que un juguete que tengo guardado en la casa principal. En cuanto Clara dé a luz a un heredero, la traeré a casa para siempre. Apreté la caja de antiácidos hasta que mis nudillos palidecieron; el cartón se arrugó en mi mano. En la iglesia, él había intercambiado conmigo juramentos de sangre y anillos, pero fue Clara quien firmó los papeles en el registro civil. Me tomó por estúpida con tal de proteger la reputación de esa mujer. Apretando la caja contra mi pecho, di media vuelta y volví a perderme entre las sombras. Él no tenía ni idea de que yo había recuperado la cordura hacía tres días. Jamás se imaginaría que ya le había enviado un mensaje cifrado a mi hermano, quien dirigía un imperio empresarial desde nuestro hogar en Solaria, al otro lado del océano. Estaba harta de cargar con ese maldito título de los Valenti.
El arrepentimiento barato del prometido. - Mafia novels & stories
Sago Pudding
Una semana antes de la boda, Lorenzo cambió el nombre que figuraba en la solicitud de matrimonio y lo reemplazó por el de su tío, Enzo, el nuevo líder de la mafia. Uno de sus amigos lo miró sorprendido. —¿Has perdido la cabeza? Selena te ha esperado durante siete años. ¡No ha puesto los ojos en ningún otro hombre! ¿Y ahora vas a entregársela a tu tío, el hombre más despiadado que existe? Enzo soltó una sonrisa desdeñosa. —Lena y yo hicimos una apuesta, y le prometí que cumpliría cualquier cosa que me pidiera. Además, cuando Selena descubra el cambio, entrará en pánico y vendrá a suplicarme que lo arregle. Y, seamos sinceros, ¿de verdad creen que mi tío querrá casarse con ella? En cuanto vea lo que hice, cancelará el compromiso. Al final, de una forma u otra, terminará casándose conmigo. Hablaba con una frivolidad absoluta, como si todo fuera un juego, y el grupo estalló en carcajadas. Yo llevaba un buen rato escuchando, oculta detrás de la puerta, y sentí que el corazón se me helaba. El día de la boda, me presenté tal como estaba previsto. Lorenzo, siempre tan seguro de sí mismo, perdió el control e intentó entrar por la fuerza en la iglesia. —¡Soy el novio! ¡Yo debería estar ahí!
Entre dos dones de la mafia - Mafia novels & stories
Peachy
Tres años de matrimonio con el Don Victor me hicieron creer que finalmente podría olvidar el dolor y la traición de Dominic, mi exesposo. Victor, un hombre frío y despiadado, gobernaba la delincuencia de la Costa Este con puño de hierro. Sin embargo, a mí me entregó el mundo en bandeja de plata, uniendo uno a uno mis pedazos rotos. Hasta aquella noche. Una llamada frenética del segundo al mando de Victor me despertó; me suplicaba que fuera de inmediato al hospital privado más exclusivo de Manhattan. Al llegar, la escena me heló la sangre: Victor y Dominic se enfrentaban a muerte a las puertas del área de maternidad. Con las armas en alto y rodeados por sus sicarios de élite, estaban a un segundo de desatar una guerra total entre mafias. Y en medio de los dos estaba Chloe, mi antigua mejor amiga. Su vientre delataba un embarazo avanzado. El mediador de la Comisión deslizó un acuerdo de tregua sobre la mesa, con una expresión de absoluta incomodidad. —Las grabaciones de seguridad no mienten. Esos dos dones casi vuelan el piso entero solo para decidir quién pasaba la noche en la habitación de ella. Con el cuerpo entumecido por el golpe, firmé los papeles en mi calidad de la dona de la familia Costello. En la habitación ya se apilaban las vitaminas prenatales que Victor le había comprado. Mientras tanto, sus hombres y los de Dominic seguían discutiendo por el calendario: cómo se dividirían la semana los dos capos para acompañar a Chloe, tres días cada uno. Cuando me acerqué a la cama, los dos hombres que hace un momento querían degollarse ahora la custodiaban a ambos lados. Victor protegía el vientre de Chloe. Esos mismos labios que solían besar cada centímetro de mi cuerpo, escupieron palabras que me congelaron el alma: —Yo la obligué. Si tienes algún problema, arréglalo conmigo. Dominic, mi exesposo, me lanzó una mirada feroz y llena de veneno: —Mantén a raya a tu perro rabioso de esposo. ¡Dile que deje de acosar a mi mujer! Negué con la cabeza lentamente. Al presenciar semejante farsa, las lágrimas comenzaron a rodar en silencio por mis mejillas. El amor de un mafioso... al final, no es más que una burda mentira. Victor, a ti tampoco te quiero ya.
Sin Familia, Decían: Regresé Como Reina - Mafia novels & stories
Rosemary
La noche de mi fiesta de compromiso, Luca Moretti se acercó a mí acompañado de su amor de la infancia. —Clara se manchó el vestido por accidente —dijo—. Préstale el tuyo por un rato. Luego añadió: —Todos saben que tú eres la protagonista de esta noche. No importa lo que lleves puesto. Ni siquiera me molesté en protestar. Para entonces, Clara ya tenía mi vestido en sus manos. Me quedé detrás de la puerta trasera, entreabierta, con un vestido negro prestado, mientras sus amigos reían y bebían whisky. —Luca, ¿tu verdadera prometida no se va a enojar? —preguntó alguien. Él apenas levantó la vista de su vaso. —Anna va a convertirse en una Donna. Tiene que aprender a comportarse con clase. Otro hombre soltó una carcajada. —Además, es huérfana. ¿Adónde podría ir sin ti? Luca sonrió. —Ella no puede dejarme. En realidad, no sabían que nunca había sido huérfana. Durante cinco años había ocultado el apellido Valenti porque quería que Luca me amara por quien era, Anna, no por ser la hija de los Valenti. Mi padre era el Jefe Supremo de la mafia, el hombre ante quien todos rendían cuentas en las reuniones de la Alta Mesa. Esa noche, dejé el anillo de esmeralda de los Moretti junto al libro de visitas y llamé a casa. —Papá, no voy a casarme con Luca. No vengas a Chicago.
Odiada por el Don, Amada por el Magnate - Mafia novels & stories
Serein M
Cuando una caída casi me hizo perder a mi bebé, mi esposo, Cassius, el Don más poderoso de Nueva York, estaba organizando una lujosa gala de cumpleaños para Camilla, su amor de la infancia. Lo llamé y le supliqué que me ayudara, pero él creyó que solo estaba montando un berrinche barato para llamar su atención y me colgó sin la menor consideración. Como su esposa, yo llevaba el honorable título de Donna. Lo que nadie sabía era que ni siquiera podía reunir mil dólares. Todo porque Cassius, con la excusa de «convertirme en una Donna digna», le había entregado a Camilla el control total de mi vida y de mis finanzas. Desesperada, le rogué ayuda a cualquiera que estuviera dispuesto a escucharme, pero, cuando por fin conseguí reunir el dinero, el corazón de mi bebé ya se había detenido. Después de despertar en aquella cama del hospital, regresé como pude al penthouse de Cassius para recoger mis pertenencias. Fue entonces cuando encontré el recibo de la subasta por el regalo de cumpleaños de Camilla: una mansión valorada en diez millones de dólares en Beverly Hills y una colección interminable de joyas hechas a la medida. En ese momento, la voz profunda y ronca de Cassius llegó desde el despacho contiguo. Estaba hablando por teléfono con sus subjefes. —Jefe, ¿es verdad que Scarlett estuvo en el hospital suplicándote que le dieras mil dólares? —preguntó uno de ellos con incredulidad. Cassius soltó una risa despectiva. —Scarlett es mi Donna. Mis hombres la vigilan las veinticuatro horas. ¿Cómo podría ocurrirle algo? —respondió con indiferencia—. Solo hace un berrinche de mierda para llamar mi atención. Camilla tiene razón. Últimamente la he malcriado demasiado. Después añadió con esa confianza que me daba asco: —Si Camilla no es estricta con ella, ¿cómo se supone que una huérfana se ganará el respeto de la Famiglia? Algún día entenderá que todo lo hice por su bien. Las lágrimas me recorrieron el rostro. A la mierda sus reglas. A la mierda ser su Donna. En cuanto el médico confirmó la hora de la muerte de mi bebé, tomé una decisión: desaparecería de la vida de Cassius y jamás regresaría.
Mi segunda vida: Dejando atrás al Don de la mafia - Mafia novels & stories
Alone
El hombre al que más he amado en este mundo, Don Carlo Guardia, pasó diez años odiándome por culpa de su único y verdadero amor, Margarita Carrettiere. Nos atormentamos mutuamente hasta los últimos días de mi vida, cuando él dejó de lado todos los asuntos de su familia para cuidarme en mi lecho de muerte, dándome en la boca, una a una, mis uvas favoritas. —Giovannina, si la vida me diera otra oportunidad, desearía no haberte conocido nunca —me dijo con los ojos inyectados en sangre. Tres días después de mi entierro, Carlo se disparó en la sien frente a toda su familia, acabando con su vida junto a mi tumba. Cuando volví a abrir los ojos, lo primero que oí fue una acalorada discusión que resonaba en la sala del consejo de la familia. Una familia rival había reunido todas las pruebas de nuestra red financiera clandestina. Sus condiciones eran claras: para poner fin a esta guerra, debíamos entregar a uno de nuestros herederos para que fuera juzgado. En mi vida pasada, mi padre, Guglielmo Carrettiere, no pudo soportar la idea de sacrificarme, así que envió en mi lugar a mi hermana menor, Margarita, que padecía una enfermedad cardíaca. Ella falleció trágicamente, y Carlo me guardó rencor por su muerte durante el resto de su vida. Me puse de pie y hablé bajo la mirada atónita de los consejeros de mi familia: —Papá, por favor, entrégame a mí. Y en cuanto a la alianza matrimonial con la familia Guardia... que sea Margarita quien ocupe mi lugar. Ahora que tengo una segunda oportunidad, decido renunciar a Carlo y hacer realidad su deseo de estar con ella.
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