ENTRE LAS GARRAS DEL ALFA
Alexander, tienes que pensar muy bien el nombre
— Se llama Aleksey, Aleksey Ivanov Rodriguez, — respondió el gran lobo
— Vaya , que combinación de culturas, que cachorrito tan más tranquilo, seguro que ni vas a notar que está aquí
— Eso es por qué acaba de comer y lo acabo de cambiar, no tiene una razón para hacer berrinche — Temperace, dijo riendo
De pronto el Alfa, se quejó de dolor, bajo las ropas él estaba muy herido, pero había querido ver primero a su amada Temperace y a su cachorro, antes de ir al médico
— ¿Estás herido verdad? ¡André, lleva a tu terco hermano a atenderse, también asegúrate que descanse, no quiero imaginarme siquiera lo que vivió allá a