MI SEGUNDA OPORTUNIDAD, MI ALFA UN ROBIN HOOD
—No es así, la manada sabe que escapaste de esos malditos, jamás te odiariamos.
Mi primo, Ernesto, el hijo de la hermana del Alfa, me abrazó y sonrió
—Estoy muy contento que estés aquí, eres la heredera de la manada y supongo que tú hijo sera el futuro Alfa de Plata al igual que Redmoon.
Nunca lo había pensado, solo agache la cabeza ante su comentario, les pedí llevarme con el ataúd.
Walker se veía demacrado, muy diferente a como lo recuerdo, no sentía ningún remordimiento, no tenía por el sentimiento alguno de dolor, el me había hecho mucho daño.