Beast
—me cruzo de brazos.
—Te quiero a ti, serás mi esposa quieras o no, por las buenas es como quiero que sea, pero por las malas será si te opones —dice endureciendo su gesto—. Sé que estás enterada de que tu madre Arcadia, hizo un trato con la mafia irlandesa, y se debe cumplir, la palabra pesa y tienes que ser mi mujer.
Suelto a reír.
—¿Tu esposa? ¿Tu mujer? No me hagas reír, ya tengo un esposo, se llama Damián y soy su mujer, no necesito más —me muerdo la lengua antes de soltar que estaba embarazada.