Esclava del Alfa Inmortal
En ese momento todo a su alrededor comenzó a cambiar, los sonidos de pajaritos fueron sustituidos por gritos agónicos de multitudes, la cabaña que había visto rodeada de flores, ahora estaba rodeada de cuerpos sin vida.
La realidad la embargaba y a pesar de querer moverse y salir de ahí, su cuerpo no respondía, no obedecía a sus órdenes.
Pero quedó impactada al ver a un hombre gigante con un cuerpo fibroso en cuero, con el cabello largo y barba larga igual, se veía salvaje.
Y lo era, destruía a cuanto ser se le pusiera enfrente, le arrancaba los brazos y después el corazón, para aventarlo como si de una pelota se tratase.