Sin Salvación
Cazador de Floresél me vio brillar sin élel tío de mi esposoella se llevó la casa, el auto y mi corazónel ceo consentidor no te metas con mi dulce esposa casada en secreto
—¡Ahora es tarde!
—Ya soy la novia de Gael. Si de verdad no puedes superarlo, puedes seguir esperándome como un fiel perrito. Quizá algún día te vuelva a mirar.
Tras sus palabras, Gael, a su lado, soltó una carcajada. —Querida, ¿de verdad lo comparas con un perro callejero? Porque solo los perros son tan "leales". ¡Ja, ja, ja!