Verano En Familia Caliente
—Mmm… si tu hermano no está, el hermanito viene a jugar con su cuñada… ustedes dos, ah…
Cuando mi hermano terminó sus cosas y se fue, solo quedó mi cuñada en la cama, dormida e indefensa.
No pude resistir el tocarla, y sin pensarlo la desperté con mis caricias. En vez de apartarme, me abrazó contra su pecho y me dejó irle marcando la piel.
Y en medio del frenesí, levanté la vista y vi la silueta de mi hermano.