La Heredera Traicionada
Si te vas, te vas sin nada, ni un peso te llevas.
Gustavo se quedó pasmado, seguramente no esperaba que papá fuera tan tajante.
—Papá, tú...
—¡Lárgate! —papá gritó, interrumpiendo sus palabras.
Gustavo abrazó a Milena Cruz y se fue sin voltear:
—¿Los Guzmán? Já, sin mí, los Guzmán no son nada.
—Yo soy el heredero de los Guzmán, ¡tarde o temprano van a venir a rogarme que regrese!