OBSESIVO
Hablaré con el dueño de la cadena televisiva.
Lo seguí con la mirada, mientras él recogía la habitación en silencio, como si fuese un empleado en esa casa y no el dueño. Dorian Baudelaire dirigía uno de los más famosos y bien posicionados conglomerados en seguridad privada, su monstruosa empresa se encontraba en cada rincón de mundo, fabricando avanzadas cámaras de vigilancia, sofisticados sistemas de alarmas para casas y empresas, armas de uso permitido, incluso se hablaba de equipos de espionaje para uso militar, entre muchas cosas más. Sabía que tenía dinero por montones, esa mansión gigantesca lo probaba.