Corazón que miente
Vincent, que te amaré por el resto de mi vida, hasta mi último aliento, incluso si llegarás a olvidarme, te amaré en cada oportunidad –dice juntando sus frentes, ella suspira mientras suaves lágrimas caen de sus ojos.
- Yo, Agnes St. Vincent, frente a mi madre y tus padres, te prometo que te amaré como jamás nadie te ha amado en esta u otras vidas, y que sin importar qué, no te dejaré –susurra suave, quizás este juramento era mucho más fuerte, importante y poderoso que cualquiera dicho por un juez, ahí, frente a esas tres lapidas, 2 seres que habían sido parte de un juego macabro del destino, salvo que ahora, eran libres, ya no habría más secretos o verdades a medias, ahora no habría nada de