EL DUELO DE NUESTRO AMOR
Los pensamientos del hombre tampoco estaban tan lejos de los de la mujer, los labios de Julieta merecían ser devorados con besos ardientes, que sean capaz de transmitir la sensación de tragarse el alma entera, sus grandes manos querían explorar el pequeño cuerpo, pero entonces la mujer volvió en sí apartándose rápidamente del cuerpo del hombre, esta vez Maximus no la detuvo.
— ¿Cómo es tu relación con tu marido? - al momento de realizar aquella pregunta las facciones del hombre eran oscuras, sus puños estaban apretados, el ambiente fue tenso, Julieta sintió frío, se había puesto pálida, no quería que nadie más supiera que su relación estaba dañada, pero sus acciones fueron muy malinterpretad