Príncipe Brutal #1
Duele.
Carajo, duele peor que cualquier vez, duele como diez mil infiernos, Kabil me ha partido el culo en dos. El dolor se clava como una daga que sangra placer, mis uñas arañan las sábanas, pero no lloro, no grito, lo que hago es gemir su nombre. Porque arde, pero me llena, porque me invade con ese poder oscuro que solo él tiene, porque me está marcando desde dentro.
—Te sientes tan bien, Ana, tan apretada, tan cerrada.