AGONÍA
Eso no es cierto, Yo pienso que si existe.
Es más lo he comprobado; lo descubrí por primera vez cuando nació Fede, sus mejillas regordetas y esos hermosos ojos café me arrancaron el aliento, pero por si fuese poco, volví a enamorarme a primera vista cuando mi hija llegó a este mundo; Sabrina Morgan Castillo; con sus profundos y grandes ojos café idénticos a los de su padre, su abundante y larga cabellera negra como la mía, me gusta creer que se parece más a mí, y así lo digo siempre, sin embargo sé que no es cierto. Sabrina es la viva estampa de Saúl y eso no podría llenarlo de más orgullo.
Hay quienes dicen que perder un hijo te deja herida para siempre y te impide ser feliz nuevamente.