La Diosa Que Durmió En Su Sombra
Peachydestinada al tío de mi esposoreconquista a mi exesposa letalla ficción me convirtió en su esposaposeída por el cuñado de mi ex
Solo le dio otra calada a su cigarrillo, luego lo tiró al suelo y lo aplastó con la bota.
—Sigues sin entenderlo, ¿no?
—¿Entender qué? —rugí—. ¡Soy su pareja destinada! ¡La Diosa de la Luna lo dispuso así! ¡Ella hasta me obligó a firmar un contrato de rechazo! ¡Si no te hubieras interpuesto, ella habría sido mía hace mucho tiempo!
—¿Obligarte?
Adrian rio. No fue una risa burlona, sino una de lástima que me avergonzó.